Versículo que requiere sabia interpretación
- Cuerpo Editorial

- 1 jun 2015
- 5 Min. de lectura

En la vida espiritual de los hermanos en Cristo (sobre todo en sus inicios) hay verdaderamente un sinnúmero de yerros en la lectura del nuevo pacto debido a que en muchas de las ocasiones no contamos con la unción del Espíritu Santo y leemos la biblia saltando de un pasaje a otro y dando rienda suelta a nuestra incipiente forma muy personal de comprender lo que está escrito.
Al no esperar en el Espíritu tratamos en nuestra carne leer diversos capítulos de la biblia y en algunos de los casos revolvemos el antiguo con el nuevo. Sea cual fuese la forma de interpretar es muy necesario esperar a que los maestros les enseñen en forma correcta de aprender y discernir lo que se ha leído.
-Jesucristo es el Hijo de Dios- es el conocimiento primario para ingresar a la iglesia de Dios. No hay dos verdades sobre este principio fundamental y trascendental en la vida espiritual de los hermanos, es el cimiento, es la verdad más profunda que el Señor transmite en los nuevos creyentes. Es la base para poner todo lo necesario para los seres que han sido participes de la vida eterna.
En el paso de los más de treinta años en el evangelio que me ha tocado vivir en la gracia del Señor Jesucristo he discernido el error en que caen muchos de los nuevos creyentes al no leer el versículo 5 del capítulo 9 de romanos con la vista del Espíritu Santo y quien muchos han enseñado mal y sus oyentes se han perdido totalmente en vivir una vida espiritual estéril y llena de error. (Ver el blog Jesucristo es el Hijo de Dios)
Considera amigo lector lo siguiente: en una base que no está firme no puedes agregar o colocar alguna cosa más porque el peso o carga que le pongas va a vencer lo endeble y harás caer todo porque su base no está bien fundamentada y por ende su sustento se encuentra incapacitado para recibir peso extra. Eso sucede en la vida de los hermanos que han tenido el error de desviarse sobre el fundamento espiritual de Dios de no creer que Jesucristo es el Hijo de Dios y enseñar otra declaración que lo conduzca al error. No hay dos verdades sobre el mismo asunto. Y la verdad es esta: Jesucristo es Hijo del Dios viviente y vino a enseñar el complemento de su verdad: que Dios es el Padre de Él y de todos los que hemos creído en su nombre.
Leamos con atención los siguientes versículos de la biblia en los cuales algunos han malinterpretado y han vivido en error su vida espiritual y su falta de crecimiento en su vida social, familiar, profesional y ante Dios.
Romanos 9 Verdad digo en Cristo, no miento, y mi conciencia me da testimonio en el Espíritu Santo, 2 que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón. 3 Porque deseara yo mismo ser anatema, separado de Cristo, por amor a mis hermanos, los que son mis parientes según la carne; 4 que son israelitas, de los cuales son la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas; 5 de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén. 6 No que la palabra de Dios haya fallado; porque no todos los que descienden de Israel son israelitas, 7 ni por ser descendientes de Abraham, son todos hijos; sino: En Isaac te será llamada descendencia.
El apóstol Pablo habla del tiempo que Dios se dio sobre elegir al pueblo judío en su soberanía y señorío de ver por ese pueblo. Pablo no niega su antigua religión y hace mención de los fundamentos y sustento durante algunos siglos en la voluntad de Dios y hace un recuento de todas las cosas que eran la esencia de sus mandatos. La lectura de los versículos del uno al cuatro es un recuento histórico espiritual de la distinción que los judíos tuvieron en su tiempo con Dios. Dios eligió un pueblo y ese pueblo de entre todas las naciones, fue escogido por Dios para que se manifestase su poder y amor. Ahora dentro de todas las naciones del mundo Dios ha separado a su iglesia y el hecho ser merecedora de los mejores tiempos a través de su Hijo Jesucristo.
Hasta la lectura de los primeros cuatro versículos no hay confusión todos estamos ciertos en un pesar y un recuento. El error de interpretación viene en la lectura del cinco en el cual se lee con una descuidada ortografía y lectura, otorgándole un sentido a la frase de integración en lugar de una separación y clara alusión de una frase con otro sentido y refiriéndose en este caso que es Dios sobre todas las cosas y no integrarla a la anterior frase hablando de Cristo. Notará usted estimado lector que el suscrito no puede mencionar lo que algunos pregonan sin ningún cuidado, porque no comprenden que dicho encunciado no corresponde a la vida de la iglesia, sino forma parte de la potestad de Dios como se puede leer en -hebreos, único texto y palabra de nuestro Padre que le da en el versículo 8 Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; Cetro de equidad es el cetro de tu reino.
Retomemos la lectura de los versículos cuatro y cinco
El Espíritu a través del apóstol Pablo enseña en los versículos lo siguiente:son la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas; 5 de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo,
Nótese lo importante que es observar “según la carne” porque te da a comprender que el propósito de la salvación a al pueblo judío la hizo el Padre y al rechazo de su mensaje por parte de ellos entra la iglesia.
Todas estas cosas incluyen la frase en el cual se menciona que en carne vino Cristo. Todas estas cosas fueron hechas o designadas por Dios desde antes: ahí entra la segunda frase del versículo en que el entendimiento es que Dios es el que está por encima de todo. Y es un error enlazar a Cristo con la siguiente frase el cual es……
Para mayor abundamiento sugerimos (leer el blog el misterio de la piedad) en el podrás comprender que Dios fue manifestado en carne, NO PUEDE INTERPRETARSE que Dios es carne, no sería Dios. Jesucristo contaba con la manifestación de Dios como nosotros la tenemos actualmente a través de su Espíritu Santo.
Jesucristo es el Hijo de Dios, ÉSA es la verdad absoluta. Si crees en otra aseveración (Cristo es Dios) ya no estás en la iglesia de Cristo. En cierta ocasión un hermano discernía sobre la exclamación de Tomás al ver al Señor Jesucristo Señor mío y Dios mío. Acto seguido me puse frente a él y le dije: “¡Gloria a Dios!”.
Por el simple hecho de haber exclamado “¡Gloria a Dios!” enfrente de él no quiere decir que el hermano es Dios, mi intención es glorificar a Dios, nunca decir que estaba frente a un dios. Saber leer la biblia y ser enseñado en el Espíritu, hazte ignorante y te volverás sabio. Yo sé que muchos hermanos en Cristo serán rescatados de las doctrinas erróneas de las denominaciones, pero es necesario tener el sincero anhelo de guardar las perlas preciosas de Cristo en el cofre del corazón. Amén.




Comentarios