Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido.
- Cuerpo Editorial

- 11 nov 2016
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En los versículos uno y dos del capítulo quince de Lucas describen la base para justificar la declaración de esta parábola del Señor Jesucristo: Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírle,
2 y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come.
Terminando de relatarles la primera parábola del buen pastor, Jesucristo inicia con una segunda parábola que se transcribe a continuación literalmente.
8 ¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende la lámpara, y barre la casa, y busca con diligencia hasta encontrarla?
9 Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas, diciendo: Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido.
10 Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente,
No debemos de olvidar que el Señor utilizaba las parábolas para el pueblo judío, así que esta palabra no es para la iglesia, sino para interpretación judaica, la iglesia debe de leer e interpretar las parábolas para lecciones que no han sido dirigidas a nosotros, el Espíritu Santo ya nos habla directamente desde el capítulo de Hechos de los Apóstoles, las cartas epistolares y el libro de Apocalipsis.
Jesús conocía el corazón de los fariseos y escribas, estos seguían fielmente a los religiosos judíos, eran enseñados y comulgaban con la leuda clerical, había que recomponer todo lo que se había dado: el enemigo de Dios, el tiempo, la voluntad enferma había hecho que el clero se olvidara de Dios.
Tenía que seguir con el nuevo orden espiritual de Dios y dar lecciones de vida que no sufriera deterioro con el tiempo o que el enemigo de Dios quisiera distorsionar en su interpretación.
Inicia el relato con una pregunta: ¿O qué mujer que tiene diez dracmas si pierde una dracma, no enciende la lámpara, y barre la casa, y busca con diligencia hasta encontrarla?
El ejemplo utiliza a una mujer y que tiene diez dracmas, la mujer representa una nación y las dracmas monedas como un objeto valioso, el ejemplo debe ser claro y los judíos ponen sus oídos para interpretar el mensaje.
Sucede un hecho: se pierde un dracma y con ello realiza varias acciones: enciende una lámpara, barre la casa y busca con diligencia hasta encontrarla.
Este es un hecho fortuito y angustiante, perder una dracma. Dios es el Todopoderoso y no escapa nada a su voluntad, se tiene que descartar en esta parábola. El hecho es una pérdida como en el anterior ejemplo: la oveja perdida un símil utilizado para el pueblo judío y ahora también utilizado para la iglesia y otra vez el Señor Jesús pone en evidencia la condición del judío.
Pone una pérdida material el dinero, el corazón de la nación judía es el dinero, es lo material, es un valor que ayuda para su fines y esa mujer ejecuta rápidamente diversas acciones enciende lámpara, barre y busca con diligencia, con esa actividad resulta la búsqueda ordenada y como consecuencia un final feliz. El pueblo judío hacía todo para hacer lo material, llevaba a su asno a tomar agua en sábado y otras actividades pero no se preocupaban del pueblo de su prójimo. Criticaban y juzgaban la obra del Señor Jesucristo.
Jesús desnuda la hipocresía y las nefastas intenciones de juzgar, condenar, criticar y no perdonar, y esto es un mensaje a los que obligan a judaizar a los creyentes en Jesucristo, el Espíritu Santo relata la necedad, la insensatez, la rebeldía, la desobediencia, el apartarse de la palabra de Dios y perderse en sus propios caminos. Por eso está escrito que no llevan fruto, están secos y desiertos.
9 Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas, diciendo: Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido. Así como ellos se alegran de encontrar el valor perdido, el final feliz de la angustiante pérdida, así es la labor del Padre en el pueblo judío: Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.
Esa era la respuesta a la mala conciencia de los fariseos y escribas, la comparación explicaba que Jesucristo venía por su pueblo y enviaba a su Hijo con el mensaje para rescatarlos de su extravío: ¡arrepiéntanse por que han seguido los pasos de satanás! Ellos no lo vieron así, no lo entendieron así, no lo oyeron así. Por tanto ni lo siguieron ni lo atendieron, su fin estaba escrito: matar al autor de la vida: es un ejemplo que la iglesia debe de tomar y no dejar nunca la palabra de Jesucristo. Amén.




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