Siervos inútiles somos
- Cuerpo Editorial

- 10 dic 2016
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Tremenda palabra para los que son los fieles servidores de Jesucristo, los que verdaderamente ejercen un ministerio en el servicio a Dios por su palabra y no esos que se paran enfrente de las congregaciones declarándose unilateralmente servidores, cuando son vividores del evangelio o engañadores.
El Espíritu Santo nos enseña que todo lo bueno procede de nuestro Padre y lo malo de nuestra carne; no nos hacemos a nosotros mismos, es el Espíritu Santo el que nos da forma, es el Señor Jesús el alfarero y es él quien nos hace útiles a su servicio; los dones y el fruto del Espíritu Santo provienen de Dios.
Las obras buenas ya las preparó de antemano. Todo lo ha hecho Dios, los siervos y los que trabajan en un ministerio los ha provisto el Señor, Él escoge o elije según su Voluntad, nosotros no escogemos o elegimos, es el Señor en su soberanía quien dice el que ha sido escogido su servicio para los demás.
Es totalmente ajeno a Dios que un servidor de Jesucristo permita ser servido y la humildad y la bondad debe estar en los que ejercen ministerio. ¡No! eso que se tiene como líderes o estar al frente de las congregaciones, si fueran de Cristo no tiene ningún mérito pues en todo caso sería mérito del Señor Jesús.
Es una conducta que el Señor Jesús deja como lección a la iglesia para reconocer quienes son los auténticos y genuinos servidores de Jesucristo, cuando veamos que hacen, dicen y operan como si fuese él. Esos que se dicen ser algo no son nadie en la vida servicial de Jesucristo.
Y aun cuando los verdaderos siervos de Jesucristo tengan su mismo ministerio, el Espíritu Santo les recuerda las palabras del Señor Jesucristo en su mente y corazón: “Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos”.
Como el Señor Jesús en su ministerio nos enseñó que él es el Hijo de Dios, que vino a obedecer al Padre, cualquier otro conocimiento de su deidad es un error diabólico que engaña y desvía a los que no han sido destinados para la vida eterna.
Transcribo este importante mensaje poco leído en congregaciones o en sistemas religiosos obviamente para no perder la gloria humana, pero tú has sido avisado de esta característica de los servidores de Cristo. Amén.
Lucas 17:7-10 7 ¿Quién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: Pasa, siéntate a la mesa? 8 ¿No le dice más bien: Prepárame la cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come y bebe tú? 9 ¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no. 10 Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos.




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