top of page

Pentecostés

  • Foto del escritor: Cuerpo Editorial
    Cuerpo Editorial
  • 22 jul 2017
  • 3 Min. de lectura

Del griego πεντηκοστή pentēkostḗ ‘quincuagésimo’ 50 días después de la pascua viene el Espíritu Santo a la iglesia. Antes la iglesia no eran templos, liturgias, lugares sagrados y otras cosas más del mundo, la iglesia eran hombres y mujeres sencillos en la fe y en la obediencia a su Señor y Maestro Jesucristo.


Los judíos también celebran el Pentecostés, cincuenta días después de la Pascua del Cordero para conmemorar el encuentro entre Dios y Moisés en el monte Sinaí, y la entrega de la Ley al pueblo de Israel, que simboliza el nacimiento del judaísmo. Este evento, según es narrado en el libro del Éxodo, en el Antiguo Testamento, ocurrió cincuenta días después de la salida del pueblo hebreo del cautiverio de Egipto.


Jesucristo no utiliza esta palabra del pentecostés, mas el Espíritu lo registra en el inicio del capítulo 2 en obediencia a la mandato del Señor de esperar este día de fuerza y conocimiento espiritual. Voy a transcribir este capítulo íntegramente para degustar este momento importante en la vida de la iglesia de Jesucristo.


Hebreos 2:1-13 Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. 2 Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; 3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen. 5 Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo. 6 Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua. 7 Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? 8 ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? 9 Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, 10 en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de Africa más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, 11 cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios. 12 Y estaban todos atónitos y perplejos, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere decir esto? 13 Mas otros, burlándose, decían: Están llenos de mosto.

Se destacan los siguientes versiculos:


Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos.


Así debe actuar la iglesia en un momento de espera y profecía, a fin de que se cumpla lo profetizado de cualquier asunto.

2 Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados;

3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.

4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo,


Ese momento constituyó el cumplimiento de la palabra de Jesucristo. En el pentecostés, fue la promesa hecha del Señor Jesús a sus discípulos de que recibirían al Consolador. De aquí en adelante, los discípulos cambiarían de rol para ser ahora apóstoles, los que ahora serían los primeros ancianos, pastores y maestros de enseár la doctrina dada por Jesucristo ahora con la guianza del Espíritu Santo. Aquí empezaron ellos a comprender muchos de los misterios que él habló estando en la tierra y a explicáselos a los nuevos miembros de la iglesia dichos misterios.


Muchos fueron tomados por el Espíritu a andar por el mundo conocido en ese entonces a predicar como los primeros evangelistas las buenas nuevas y a establecer congregaciones en las naciones y territorios visitados.


Menciona el relato que debido al estruendo del viento que sopló multitud afuera de la casa se acercó a tal recinto y a inquirir qué había pasado. De estos testigos oculares y presenciales saldrían los primeros salvos, los que viendo y oyendo se maravillaron en oír los primeros dichos del evangelio en sus lenguas natales y no arameo o hebreo ¡Indescriptible gozo que Dios les haya hablado en sus lenguas maternas por primera vez acerca de su Hijo Jesucristo, el Cordero Redentor! Y obviamente, gente destinada a perdición confuendiendo el poder de Dios con una simple borrachera. Pero el Espíritu registra esto como un aviso que de ahí en adelante, uno creerán y otros no, y aunque es deseable para Dios (tanto el Padre como el Hijo) todos procedan al arrepentimiento, el libre albedrío es causa de perdición a los que no son capaces de ver, ni oír muchos creer en el evangelio.


Pero tú que lees, oyes y que crees ¿qué esperas en hacer tu parte en ser parte de los testimonios vivos de Jesucristo en estos días? Solicita guianza del Espíritu Santo que está dentro de ti y ¡ejecuta los dones y frutos que te han de haber sido otorgados ya! Amén.

Comentarios


Si tiene alguna duda, sugerencia o comentario, no dude en ponerse en contacto con nosotros al siguiente correo: lasanadoctrina2014@gmail.com

 2025 Buenas Nuevas, Mty. Mx.

bottom of page