Todos los que habían creído estaban juntos
- Cuerpo Editorial

- 30 jul 2017
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Voy a transcribir los versículos que registró el Espíritu Santo de los primeros momentos de la iglesia del Señor Jesús, con la finalidad de que fuésemos sabios en nuestra forma de mover, tenemos que recordar las siete iglesias en el cual el Espíritu se mueve en dichas edades. Es muy importante conocerlo ya que el Espíritu Santo es el mismo y es el que nos ha dejado la vida operativa de la iglesia
43 Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles.
44 Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; 45 y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. 46 Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, 47 alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.
En el comienzo de la iglesia en Jerusalén el Espíritu Santo se desenvolvió en los apóstoles con inusitado poder, la promesa del Señor Jesucristo se cumplía y los ahora apóstoles (antes discípulos) hacían grandes señales en la ciudad como enuncia el versículo 43.
En el versículo 44 enmarca una circunstancia de gran trasendencia para el cuerpo de Jesucristo que no muda, ni cambia con el tiempo “Todos los que habían creído estaban juntos” la palabra juntos puede interpretarse unidos en un mismo Espíritu, recuerden que en la ciudad de Jerusalén el clero (sanedrín) y los religiosos fariseos y saduceos estaban viendo el mover de los primeros seguidores de Jesucristo. Hoy hay grandes divisiones que no permiten obedecer el mayor manadamiento de Jesucristo “amaos los unos a los otros”.
Con respecto a que tenían en común tods las cosas, el Espíritu nos enseña a que todo lo que tienes te lo ha dado el Señor Jesús, no para poseerlo como el mundo, sino para brindarlo con los hermanos, en orden y según te lo enseñe el Espíritu Santo. Los primeros creyentes provenían del pueblo judío, ellos como judíos estaban solos ante el mundo y hoy se encontraban solos contra el pueblo judío y el mundo, así comenzaba la iglesia con unidad e identidad en el nombre de Jesucristo.
En el versículo 45 se da testimonio cómo el Espíritu los enseñó a despojarse de lo que no requerían y se repartía con los que no tenían. La pobreza es un parámetro de una sociedad injusta y mala. Y ya conocemos que el pueblo judío se había apartado de practicar la misericordia y el amor de Dios, pues en los tiempos de Moisés y en los jueces no había pobreza, pero en el mundo antiguo eso era normal y la desigualdad comenzó a surgir en el momento que demandaron a Samuel un rey. Hoy en día por la voracidad, codicia de los bienes ajenos, el sistema religioso romano y algunos predicadores ávidos del dinero, convierten estos versículos en su fundamento por despojar de bienes a creyentes incautos que siguen al hombre y religión y no se sujetan a Jesucristo.
En el versículo 46 se registra: “Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón”. Con el tiempo se ha mal interpretado el versículo, al mencionar la reunión en un templo. Este templo consiste en el templo de Jerusalén, en el cual los judíos ya lo habían considerado un ídolo y era mejor que ver los mandatos de Dios. No hay testimonio alguno que haya sido otro templo construido por los primeros hermanos, ya que el Espíritu los enseñó rápidamente que Dios no habita en templos hechos por las manos de los hombres.
Al ver el Señor que los primeros creyentes tenían referencia espiritual con el templo, cumplió su promesa de mandarlo destruir a fin de que se terminara toda contaminación y apego con la religión judaica. El templo para los creyentes de la iglesia proveniente de las naciones paganas, iban a ser enseñados que serían sus propios cuerpos.
La característica principal de comunión de los primeros santos era partir el pan en las casas y hacerlo con alegría y sencillez. Hoy en día es letra muerta al despedirse y no tener comunión integra con los hermanos, la mas de las veces por la doble cara o hipocresía con la que se viven en las denominaciones.
Esto es importante hacerlo en las reuniones de la casa después de la edificación de sus miembros con la lectura del evangelio, es bien visto y aceptado por el Señor que el anfitrión ofrezca alimentos a los demás hermanos para seguir con el principio de alegría y sencillez entre los hermanos.
Otra característica es alabar al Padre y ver la solicitud de peticiones del pueblo, y no a la inversa en que la mayoría de los creyentes quieren sacar ventaja con los del mundo en actos contrarios a los buenos cuidados que nos dispensa el Señor por estar apegados a su palabra. Debemos de ser solícitos con los vecinos y gente que nos rodea.
Y una verdad que en muchas ocasiones se atraviesa en la vida protagónica de los que se dicen ser falsos pastores en singular consiste en el olvido de la siguiente frase en el cual es la verdad del ministerio de la iglesia: “Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos” como está escrito en el versículo 47 alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo y así el Señor añadía cada día a la iglesia a los que habían de ser salvos. Amén.




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