Oyendo estas cosas, se enfurecían en sus corazones, y crujían los dientes contra él.
- Cuerpo Editorial

- 9 sept 2017
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El siguiente relato en el capítulo 7 de Hechos de los apóstoles termina con el título del presente tema, lo voy a transcribir tal como viene en la escritura:
45 El cual, recibido a su vez por nuestros padres, lo introdujeron con Josué al tomar posesión de la tierra de los gentiles, a los cuales Dios arrojó de la presencia de nuestros padres, hasta los días de David. 46 Este halló gracia delante de Dios, y pidió proveer tabernáculo para el Dios de Jacob. 47 Mas Salomón le edificó casa; 48 si bien el Altísimo no habita en templos hechos de mano, como dice el profeta: 49 El cielo es mi trono, Y la tierra el estrado de mis pies. ¿Qué casa me edificaréis? dice el Señor; ¿O cuál es el lugar de mi reposo? 50 ¿No hizo mi mano todas estas cosas? 51 ¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros. 52 ¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres? Y mataron a los que anunciaron de antemano la venida del Justo, de quien vosotros ahora habéis sido entregadores y matadores; 53 vosotros que recibisteis la ley por disposición de ángeles, y no la guardasteis.
En la actualidad, algunas agrupaciones de creyentes se han apartado de la Verdad por seguir doctrinas católicas, protestantes, sectarias y denominacionales. Hoy la construcción de templos es una verdadera afrenta al Padre, aunque ya se ha explicado en diferentes blogs en el error en que cayeron algunas denominaciones que trasquilan a las ovejas succionando los ingresos de las ovejas con un diezmo para la construcción de templos.
Se enfurecían en sus corazones, y crujían los dientes contra él.
Los judíos fueron represenatdos en el clero por gente que no quería las cosas de Dios e inventaron ritos y tradiciones para olvidar la ley, por ende el pueblo sufría la consecuencia al ser engañados por sus líderes religiosos. La visión del Espíritu Santo seguía mostrando a los captores de Esteban de su verdadera estirpe diabólica disfrazada con la religiosa.
Estos relatos sivieron para desenmascarar (una vez más) a los perversos religiosos. Si tú quisieras hablar de Jesucristo -por decirlo así- en la religión católica te consideran hereje, apóstata, infiel, pecador y quién sabe cuántas cosas más. Ellos crean en sus dogmas que veas a Dios como un anciano que lleva barba y con túnica, al Hijo lo ven como un hombre cargando la cruz todavía, y al Espíritu Santo siendo una paloma. Estimado lector: esto es el dogma católico y sus feligreses aceptan esto como una verdad.
¡Que errónea forma de enseñar la verdad de Dios! Pero este es el sustento de sus doctrinas. ¿O no es cierto, amigo lector? ¿Usted cree que eso forma parte de la palabra de Dios? En los protestantes, sectas y denominaciones, aunque un poco más elaborado, siempre están haciendo lo contrario a Dios. Debes de salir de esos lugares e ir en la libertad de Jesucristo, teniendo fe y esperanza en la nueva vida que te tiene prometida.
El diácono Esteban estaba por terminar la visión del Espíritu Santo, sus captores se enfurecían en sus corazones y crujían los dientes contra él. No soportaron la verdad que los enjuiciaba pues el Espíritu Santo descubrió el corazón de los falsos siervos de Dios. Esto mismo sucede en la actualidad: si tú quieres enseñar lo que está escrito en el nuevo pacto no lo quieren escuchar y te echan de sus lugares de reunión. La palabra de Jesucristo es para los que ya están distanciados a salvación y vida eterna.
Esteban ha terminado su defensa y está pronto a decir una gran verdad que llena de esperanza a todos los hijos de Dios. Acompáñenos en el siguiente blog para comentarles la importancia de la revelación dada a Esteban. Amén.




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