Las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación
- Cuerpo Editorial

- 10 feb 2018
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Dios ha sido paciente con el hombre al prometer no destruirlo, habiéndolo hecho una vez debido al extremo pecado y en general tolera ciertos pecados. Lo que no le gusta es la desviación de su adoración hacia otras figuras, origen de la idolatría. El Señor se vuelve contra todos aquellos que engañan, falsean, mienten y detienen la verdad con sus falsas doctrinas llevando al hombre a su perdición.
Hay dos clases de reinos: el invisible que es el Reino de Dios y el visible que son los sentidos de este mundo. No hay ser humano que no le haya sido dado en su conciencia, mente y corazón la sapiencia de la existencia de Dios.
Pablo, en su carta a los romanos, sabe la condición que tiene la ciudad de Roma al ser politeísta. Dios hizo al pueblo romano y le concedió el imperio en su tiempo al pasar de ser un pueblo insignificante entre los etruscos hasta el alto honor de ser un imperio para todos los pueblos. Pero ellos, en lugar de reconocer al Único y Sabio Dios prefirieron adorar animales y estatuas de hombres y mujeres. Esa desviación provocó que Él los entregara a su condición pecaminosa de excesos en su vida sexual.
La idolatría y la desviación de alejarse de Dios tienen un gran precio hasta el día de hoy. Recordemos aquel sector del pueblo judío que hizo un becerro de oro para adorarlo y los que lo hicieron fueron exterminados al momento. Hoy Roma fue a parar el sistema babilónico más idólatra entre todas las religiones del mundo. Su historia habla por sí misma, todos los excesos que han caído hasta el día de hoy: adulterio, perversiones sexuales, pedofilia y otras tantas más por enseñar a idolatrar figuras engañosas.
Lo escrito en el primer capítulo de la carta a los romanos es una lección para salir de cualquier acto de idolatría, incredulidad e ignorancia. Nos pone en perspectiva que el mundo es del enemigo de Dios. Si Egipto representa al mundo, el pueblo judío representa al pueblo rebelde y desobediente a Dios, si Babilonia representa la confusión del hombre por querer ir en contra de Dios, el sistema religioso romano por su parte representa una guarida de maldad y de actitudes contrarias engañar al pueblo de Dios.
Leamos amigos lectores cómo el Espíritu Santo habla de la condición de esa ciudad y cómo 20 siglos después sabemos que continúa asentada en sus siete montes y acompañada ahora de un sistema que ha condenado a millones y millones de almas por su manipulación a torcer la palabra de Dios.
Pablo no quiere dejar un resquicio de duda y ya desde su primer capítulo escribe que la fe en Jesucristo, el Hijo de Dios declarado con poder es lo que da la salvación. Hay que salir de la religión que lleva a la mentira en sus dogmas, totalmente ajenos al conocimiento de Dios. Eso es la fe: salir y vivir en el mundo con todos aquellos que se dignaron salir a buscar el reino invisible de Dios. Esto es lo que te demanda el Padre para salir al encuentro con su Hijo. Un destino inevitable de salvación. Transcribo los siguientes versículos del primer capítulo de romanos.
18 Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; 19 porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. 20 Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. 21 Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. 22 Profesando ser sabios, se hicieron necios, 23 y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. 24 Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, 25 ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. 26 Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, 27 y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. 28 Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; 29 estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; 30 murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, 31 necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; 32 quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.




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