Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia.
- Cuerpo Editorial

- 5 may 2018
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En los primeros diez versículos del capítulo 11 en la carta a los Romanos hay tres lecciones importantes a degustarse espiritualmente y aun cuando pueda resultar repetitivo la intención del Espíritu Santo es para que saquemos conclusiones como sigue:
La primera lección consiste en que el apóstol Pablo reitera una vez más su ascendencia judía proviniendo de Abraham, de la tribu de Benjamín. Hace una gran diferencia con nuestra estirpe gentil donde nosotros podemos solamente asumir la descendencia de Abraham, más quedando completamente libres de tener un roce carnal con los judíos.
La segunda lección comprueba un vez más que el pueblo judío en todas sus edades fue rebelde a Dios, al señalar que el profeta Elías exclamó: “a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y sólo yo he quedado, y procuran matarme?” Esa es la esencia de los judíos: el Espíritu los delata a fin de que veamos su intención contra su Hacedor.
Esto nos conlleva a que es Dios el que es el Hacedor de Israel y de la iglesia, y si esto es cierto ¿por qué entonces muchos creyentes alaban al pueblo judío y oran por ese pueblo, cuando deben de dar honra y gloria al Padre y al Señor Jesucristo? Esta hipócrita manera de bendecir al pueblo judío constituye una acción sacrílega y blasfema a la voluntad de Dios.
Ellos deben de ver que en la hora de la muerte tanto el Señor Jesús como Esteban al exclamar su último aliento de vida perdonando a sus asesinos. Lo más sensato es bendecir a los perdonadores y no a los violentos ¿No cree usted amigo lector? Pero volviendo al ejemplo de Elías, el Señor da respuesta: “Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal”.
Con esto queda claro que es Dios quien escoge. Si usted fuese israelita, su deber es hacer las cosas de los israelitas y si usted es gentil debe de hacer las cosas de los gentiles y en nuestro tiempo si un israelita es tomado para el camino del Señor Jesús DEBE DEJAR todo lo judío y perfeccionarse en Cristo de la misma manera que un gentil al ser tomado para el evangelio de Cristo, también debe dejar todo y hacerse del Señor Jesús, ya que no pueden ejercerse dos testimonios: eso sería adulterio.
Si Dios te ha puesto como miembro de una iglesia y un cuerpo en el cual su cabeza es Jesucristo debes conocer y obedecer su palabra. Es lo más sencillo para explicar y si esto no se entiende entonces se adultera espiritualmente y con los parámetros del Señor Jesucristo se encamina a la apostasía. Por eso, pon tus ojos en el Autor y Consumador de tu salvación.
La tercera lección consiste que tanto en los judíos como en la iglesia hay remanentes para testimonio de Dios y de Jesucristo. En tiempos de Elías se da por asentado que una parte de ese pueblo estaba a salvo y constituía un remanente por gracia, no por obras y esto es para que nadie se gloríe, sino para dar honra al que te salvó y el Espíritu confirma que solo una parte del pueblo judío de esa época es el remanente escogido y los demás fueron endurecidos. Lean con total atención: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy ése es el actual pueblo judío.
Con respecto a la iglesia hay dos clases de hermanos de acuerdo con Apocalipsis: unos en el espíritu de Filadelfia donde algunos hermanos ya lo han discernido correctamente en anteriores blogs. Más lo volveremos a tocar para sustentar esta lección. Los otros son los que se dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten; he aquí, yo haré que vengan y se postren a tus pies, y reconozcan que yo te he amado.
Y con respecto a los vencedores de éste espíritu Cristo dice:
“Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre.
10 Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.
11 He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona.
12 Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.”
En ese sentido tenemos a dos clases de hermanos al igual que los judíos. En este espíritu de iglesia unos son los que dicen ser judíos y por las causas que hemos visto no lo son y aparte les dice que son mentirosos pero, ¿lo dice solo por despecho? ¡NO! Sino que lo menciona el Señor Jesús categóricamente para descubrir esa perniciosa hambre de suplantar como cáncer la obra de Dios en su iglesia en una aberrante imitación de Israel… Como si Dios buscase eso de los gentiles. No se olvide que ellos despreciaron el mensaje y así fue como alcanzamos gracia y NO DEBEMOS DARLES LAS GRACIAS, ni rendirles pleitesía como algo importante porque aun sobre ese pueblo la ira de Dios sigue desatada al ser gestores de la muerte de Su Hijo. Hay que ser los otros: los que predicamos a Jesucristo. No nos cansamos de publicar su palabra y hacemos todo lo posible por publicar su nombre en todas las cosas, pero evidentemente como estamos en un mundo controlado del enemigo de Dios tenemos poca fuerza, siendo esa la característica de los hermanos que estamos en este espíritu de Filadelfia. Así que amigo lector júzguese usted mismo y después de esta revelación comprenda que la carta a los romanos debe ser la primera a fin de que se cimiente la verdad espiritual desde un inicio en la vida espiritual. ¿Están dispuestos a seguir a Jesucristo y su palabra? Los de este blog sabemos que dijiste que sí. Amén.
11 Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín. 2 No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció. ¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura, cómo invoca a Dios contra Israel, diciendo: 3 Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y sólo yo he quedado, y procuran matarme? 4 Pero ¿qué le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal. 5 Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia. 6 Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra. 7 ¿Qué pues? Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos; 8 como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy. 9 Y David dice: Sea vuelto su convite en trampa y en red, En tropezadero y en retribución; 10 Sean oscurecidos sus ojos para que no vean, Y agóbiales la espalda para siempre.




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