Porque los que ejerzan bien el diaconado ganan para sí un grado honroso, y mucha confianza en la fe
- Cuerpo Editorial

- 29 mar 2020
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Amados hermanos en Cristo Jesús, Señor nuestro: su paz y gracia, el amor y fortaleza les sean aumentadas por misericordia del Padre celestial que mora en las alturas, salud y bendiciones a todos ustedes.
Continuamos con la lectura del capítulo 3 de la primera carta a Timoteo por el apóstol Pablo, a partir del versículo 8, en el cual ahora describe el perfil espiritual para la hermandad que ejerza esta profesión.

Respecto a los varones, se mencionan las siguientes características:

Y cuyo premio a quienes son probados y aprobados, que además ejerzan este ministerio conforme al Señor el título de este tema lo dice todo: ganan para sí un grado honroso, y mucha confianza en la fe que es en Cristo Jesús.
Muy sencillo el tema, más la pregunta es: ¿en verdad los que ejercen el diaconado actualmente siguen estos preceptos del Espíritu Santo?
1 Timoteo 3:8-13
8 Los diáconos asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas; 9 que guarden el misterio de la fe con limpia conciencia. 10 Y éstos también sean sometidos a prueba primero, y entonces ejerzan el diaconado, si son irreprensibles. 11 Las mujeres asimismo sean honestas, no calumniadoras, sino sobrias, fieles en todo. 12 Los diáconos sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus casas. 13 Porque los que ejerzan bien el diaconado, ganan para sí un grado honroso, y mucha confianza en la fe que es en Cristo Jesús.




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