Más sobre la semilla de mostaza
- Cuerpo Editorial

- 22 feb
- 3 Min. de lectura
Amados hermanos nuestros: que la paz, amor y gracia del Señor Jesucristo sea con ustedes, en su espíritu rebosante, amén.
Aunque ya se ha hablado de este mensaje en Mateo 13, localizado en el blog 505 https://www.lasanadoctrinadejesucristo.com/single-post/la-semilla-de-mostaza hace justamente un poco más de dos años, puede decirse que Jesucristo es el mismo, ayer, hoy y siempre.
En aquel entonces, el Espíritu reveló que, citando esta palabra de aquel blog: “El reino de los cielos, como hemos dicho ya no pocas veces, se refiere al poder de Dios en la Humanidad creyente, cuando Dios vive dentro de nosotros y el Señor Jesús cena con nosotros en nuestro corazón y se refleja en el dominio de nuestro entorno, el avistamiento de nuestro cambio y la subsecuente réplica de los testigos humanos. Podremos establecer que los ríos de agua viva fluyen de este creyente en plenitud hacia sus prójimos y el testimonio no es de dominio privado, sino público y favorable a los asuntos del reino de Dios precisamente.”
Y leyendo lo que está marcado en Marcos 4:30-32:
30 Decía también: ¿A qué haremos semejante el reino de Dios, o con qué parábola lo compararemos? 31 Es como el grano de mostaza, que cuando se siembra en tierra, es la más pequeña de todas las semillas que hay en la tierra; 32 pero después de sembrado, crece, y se hace la mayor de todas las hortalizas, y echa grandes ramas, de tal manera que las aves del cielo pueden morar bajo su sombra.
Comprueba la verdad de la visión espiritual; más ahora, el Señor Jesús habla en una forma incluyente, usando el pronombre nosotros.
¿Por qué?
Porque Dios reveló a Cristo este pensamiento y él nos da esa unidad con el Padre como si fuera nuestra también. De hecho, quiere nuestro Señor seamos parte de, cual familia unida y también nos comprometamos a hacer propio lo que está en Mateo, que recomendamos leer antes de continuar leyendo esto.
Una vez leído aquel blog, podemos deducir que la semilla de mostaza es la función activa del reino de los cielos en nuestra realidad física, es decir, una demostración empírica y una experiencia vivencial 24/7 de crecer y ser tales hortalizas para nuestro Dios.
Otra vez recalca el Señor Jesucristo que él es quien siembra -o sea, el intelecto o poder humanos no tienen injerencia alguna-, que el significado que es la semilla más pequeña es la humildad y pobreza espiritual inicial.
Las ramas de la acción de la mostaza son las obras en el Espíritu que cada creyente hace, según lo que Dios ha puesto en su vida. También es el testimonio. Si se fijan hermanos, no da entender que hablamos, solo que seamos y actuemos conforme a él. Es así como las aves del cielo vienen y se posan sobre tales ramas.
Como se comentó en Mateo, las aves del cielo pueden ser comensales, mutualistas o molestas temporales y sin importar su esencia las ramas las soportan a todas.
Por eso ahora, se comprueba también que la lectura capítulo por capítulo y versículo por versículo es la verdadera edificación, según el orden puesto y dispuesto por el Espíritu Santo cuando se dio forma al nuevo pacto y como ahora lo tenemos en forma de libro impreso o digital.
Concluyendo en este aspecto, y en espera de lo que se nos muestre cuando lleguemos con la gracia de nuestro Señor Jesucristo a la próxima lectura del evangelio revelado a Lucas por el Espíritu Santo sobre este tema, no nos queda más que decir: seamos esa mostaza que da perfume, sabor y nutrición a los prójimos circundantes: no nos cansemos de hacer el bien y mucho menos dejemos de imitar a nuestro Señor Jesucristo.
Que el amor, la gracia y el poder, además de la fe en el Señor Jesucristo sea pleno en ustedes, amados hermanos, amén.

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