Hermanos en la fe que es en Cristo Jesús, Señor nuestro: que el amor, el consuelo y su paz estén en ustedes en estos días de desasosiego, sabedores que nuestra redención está cerca y cualquier sentimiento de afán será borrado de nuestra esencia cuando seamos levantados resucitados en la segunda venida de nuestro Cristo amado, esperanza de gloria, amén. Nuestro hermano Pedro, apóstol elegido por el Señor Jesús para ministrar sus riquezas espirituales entre los hermanos hebreos