Que la paz, gracia y sabiduría de nuestro Señor Jesucristo sean a todos ustedes, amados hermanos, plenos y rebosantes, de olor fragante a nuestro Padre, amén. Padre Celestial: Bendito sea Tu Santo nombre por siempre y para siempre, amén. Desde la inmensidad hasta la eternidad, desde el pasado hasta el futuro Tu misericordia es inconmensurable. Agradecemos, ¡oh Santo Dios! por tal distinción de concedernos ser hijos tuyos, mediante la gracia salvadora de nuestro Señor Jesucri