top of page

Mensaje de Esperanza

  • Foto del escritor: Cuerpo Editorial
    Cuerpo Editorial
  • 2 may 2015
  • 4 Min. de lectura

La carta que dirige Santiago a las doce tribus de Israel que se encuentran en dispersión, nos llega como un bálsamo esperanzador a la iglesia de cómo Dios en su infinita misericordia le da a los judíos el nuevo conocimiento a las respuestas de su nueva FE, el parteaguas ha llegado y el Espíritu Santo dirige a los judíos a integrarse a la vida de la iglesia y a la comunión con los hijos de Dios por la fe en Jesucristo, no es a la inversa, como muchos pretenden enseñar la desposada será la iglesia en la culminación de un nuevo y mejor pacto lleno de amor, esperanza y fe. Ahora es Jesucristo la puerta y los judíos que buscan salvación se integraran en el camino de la salvación, en la verdad de los siglos escondidos para nuestro tiempo. Disfrutemos toda la iglesia de esta carta que renueva los votos de unidad en Cristo Jesús.


1 Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo, a las doce tribus que están en la dispersión: Salud. 2 Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, 3 sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. 4 Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna. 5 Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. 6 Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. 7 No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. 8 El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos. 9 El hermano que es de humilde condición, gloríese en su exaltación; 10 pero el que es rico, en su humillación; porque él pasará como la flor de la hierba. 11 Porque cuando sale el sol con calor abrasador, la hierba se seca, su flor se cae, y perece su hermosa apariencia; así también se marchitará el rico en todas sus empresas.


Hay que estar gozoso cuando llegue la prueba, por eso dice la escritura que nuestro Padre “al que ama disciplina” y parte de la disciplina son las pruebas, ¿cómo puedes saber que eres un buen corredor si no has corrido? Y si lo has hecho, tienes que esforzarte y medir tu resistencia y aguante, así como tu velocidad, de ahí, sacarás el tiempo que realizaste y te prepararás para mejorarlo.


Puedes saber en qué fallaste y lo vas a mejorar en lo que sientes que te equivocaste. No podemos ganar todas las carreras en el primer intento, sino que hay que perseverar, no todas las carreras las ganas, hay que conocerse y entrenar todos los días.


En el ámbito estudiantil no todas las pruebas las apruebas, no es de preocuparse si repruebas, en las universidades si no pasas hay exámenes parciales, hay que aplicarse siempre en todas las pruebas, si repruebas no te sacan patadas o te quitan el cerebro: solo vas a ver en dónde fallaste y sigues intentándolo reconociendo tu omisión en el aprendizaje.


En todas las virtudes del ser humano en una profesión o de un conocimiento no es la ausencia de errores o de miedo sino de haber asimilado toda experiencia y todo esfuerzo intelectual y dirigirlo a un conocimiento y a una firmeza de carácter.


El valiente no es el que no tiene miedo sino que sabe que el valor lo puede sacar de la derrota, practicar y agrandar el valor en uno es la realidad. El que es sabio no se sabe todas las cosas, sino que sabe lo que ignora y medita o pregunta y logra conocer la verdad otra vez.


El que tiene paciencia muchas veces cayó en el enojo y muchas veces hizo que se enojaran otros, él ha aprendido de los dos enfoques y cuando cae ha llegado a la conclusión que deberá seguir perseverando para ser paciente.

Las pruebas producen paciencia, nunca llegaremos a la perfección en nuestra carne y el Señor quiere que no nos fijemos y pensemos en esto. La perfección es espiritual, a nuestro Padre le agrada nuestro proceder en fe, no dudando, Él lo hace todo posible. El Señor quiere que no veamos al mundo porque los del mundo llega a la cima y ya no siguen. En los hijos de Dios nuestra unidad de medida no es de este mundo, sino es espiritual y lo proporciona nuestro DIOS.


Lo que hacemos por fe le agrada a Dios aun cuando sea incompleta, con fallas o imperfecta.


Aquí nos lleva a esta paciencia nos da a través de la pruebas y a la perfección sino que los has vivido lo comprendes y lo has hablado cuando Jesucristo hablaba con los judíos LE RECONOCÍAN CUANDO hablaba con autoridad porque hablaba claro y dejaba en claro la verdad.


El Señor es nuestra fuente de sabiduría ES MEJOR SU PALABRA QUE CUALQUIER COSA DEL MUNDO, el usó herramientas pero lo mejor es la palabra de Dios no es nuestra mente lo que te lleva a Dios sino es solo una herramienta para conocerla. Amén.

Comentarios


Si tiene alguna duda, sugerencia o comentario, no dude en ponerse en contacto con nosotros al siguiente correo: lasanadoctrina2014@gmail.com

 2025 Buenas Nuevas, Mty. Mx.

bottom of page