Un mensaje para los que pastorean congregaciones
- Cuerpo Editorial

- 19 jul 2015
- 3 Min. de lectura

Transcribiremos la Primera carta de Pedro 5:1-11 1 Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada: 2 Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; 3 no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. 4 Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria. 5 Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes. 6 Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; 7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. 8 Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; 9 al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. 10 Más el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca. 11 A él sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.
Hemos señalado desde hace mucho tiempo el error que cometen ciertos hombres que dirigen congregaciones y digo dirigir porque eso es lo que hacen dichos hombres en lugar de apacentar que dista mucho de ser equivalente dichos términos ya que la dirección le dan una amplio sentido a mandar, enseñorearse y ponerse como líderes (vaya término más diabólico introducido a la vida de dichas organizaciones humanas) en lugar de lo que quiere el Señor Jesús que es apacentar, calmar, sosegar, tranquilizar. Siguiendo con el error de no comprender la escritura consiste en nombrarse en singular y estar al frente un solo hombre, esto es totalmente erróneo y desviación a la palabra, en una congregación debe de haber ancianos o pastores, nunca un solo hombre denominarse pastor esto es una herejía y una constante afrenta a la palabra del Señor Jesús.
Jamás un hombre que se precie de ser del Señor Jesús puede llamarse en singular el ministerio otorgado por Jesucristo, el singular es solamente para Dios y el Señor Jesús, debe de haber un cuerpo de ancianos o pastores en una congregación y siempre debe referirse en plural como lo dice el apóstol Pedro que con el singular se integra a un cuerpo plural, al apóstol Pablo le sucedió lo mismo en el inicio al llamarse en singular apóstol, siervo, maestro, evangelista etc. Lo que es de enseñarse es que el ministerio de Pablo de comunicarles las buenas nuevas fue otorgado por el mismísimo Señor Jesús y no había otro que llevara en sus inicios su misión de evangelizar a todo el mundo.
Así que la práctica de llamarse en singular Pastor es aberrante a los ojos del Señor Jesús. El término correcto es soy de los pastores y en cada congregación debe de haber pastores o ancianos y no solamente uno ¡cuidado! Hay que comprender bien el nuevo pacto y no seguir una tradición contraria a la voluntad del Señor Jesús.
Otro problema actual que se ha esparcido en las congregaciones es que se han vuelto muy monetarios los que presiden todo lo quieren ver en pesos y centavos, los ancianos deben ser ejemplos en sus congregaciones de humildad y servicio. Los ancianos deben estar ocupados en la grey y no por los diezmos (VER EL BLOG DI NO A LOS DIEZMOS) en la iglesia los que están al frente son los que deben de servir más y con humildad deben humillarse en el servicio, son ejemplo de la grey, son ellos los que saben comprender lo que son los asuntos del Espíritu. En la iglesia se ven asuntos espirituales, dos ordenanzas nos ha dejado el Señor Jesús el bautismo y la celebración de la cena y estas no requieren de gastos fuertes que no puedan ser solventadas en la medida de las posibilidades de los hermanos.
Los hermanos pastores deben pastorear a los hermanos y a darles ánimo espiritual, vivir y convivir con ellos. En el mundo cuando una patrulla está en misión los capitanes y oficiales de alto rango que están con la tropa, los motivan a luchar con más denuedo, así si los hermanos que pastorean son uno con sus hermanos, estos sabrán que los hermanos hacen las cosas de Jesucristo y lucharan contra el enemigo hasta vencerlo.
Ver el blog (los pastores) el Señor Jesús vendrá y premiará a todo aquel que hizo gala de obediencia. Amén

Comentarios