Editorial 69
- Cuerpo Editorial

- 9 nov 2015
- 2 Min. de lectura

Es muy importante leer las cartas epistolares según el orden en que fueron acomodadas, pues constituye un bálsamo para sentir la seguridad de la vida que nos promete el Espíritu del Señor en este mundo, la fe debe moverse en nosotros a fin de agradar a Aquel que nos llamó en libertad de amor y en la verdad.
Los líderes religiosos, en contubernio con el enemigo de Dios, quieren desviarte desviarte de un plan perfecto trazado para ti, desean que vivas en la zozobra de las conductas pecaminosos de tu carne y veas lo desagradable que eres para Dios, así como también a la insensibilidad de tu comportamiento como normal y que todo lo que hagas es conforme y no desagrada a Dios en un perfecto libertinaje, esto también constituye en un error espiritual.
El bendito Padre ha manifestado a los hombres de esta época que su Hijo el Señor Jesucristo pagó por tus pecados y creyendo esto eres salvo, es cierto que Dios aborrece las conductas pecaminosas de los hombres, pero ama a todas sus criaturas sin distinción de género Él ama a toda su creación y en especial a todo el género humano y desea que vuelvan los ojos al sacrificio de su Hijo Jesucristo.
El nunca quiso que el hombre conociera el bien y el mal, pero una intromisión del enemigo frustró su plan de una creación perfecta, ahora todo lo hecho perfecto con la muerte en la cruz de su Hijo y su derramamiento de la sangre en su muerte para libéranos y presentarnos delante de su presencia lavados y purificados por la fe que tenemos en el sacrificio de nuestro Señor Jesucristo.
Nos atrevemos a decir por el Espíritu que Dios no condena al hombre por los pecados cometidos en su vida; sino que Dios condenará por no haber creído en su plan de salvación y este hecho es muy sencillo de comprender: si tu desechas su plan es que tu deseas salvarte por ti mismo o no crees en la vida futura, has sido vacunado con la semilla de la incredulidad de las cosas de Dios y esto a los ojos de nuestro Padre es una afrenta por el orgullo e insensatez que demuestra el hombre en los últimos tiempos en que su degradación es inminente al querer gobernar y ser gobernado de hacer su voluntad y no la que presenta Dios en sabiduría e inteligencia.
Ciertamente tu que has creído sostente en la fe que Jesucristo es el Hijo de Dios y cree que todos tus pecados han sido perdonados, con estas verdades en tu mente y corazón el Espíritu te llevará cada día a conocer más de las grandes promesas que hay para ti en esta vida y te dará de su gracia algún don y fruto para que vivas en amor y poder.
Esperar la venida del Señor Jesús es la función de la iglesia. Amén.

Comentarios