top of page

La secrecía del ayuno

  • Foto del escritor: Cuerpo Editorial
    Cuerpo Editorial
  • 21 nov 2015
  • 2 Min. de lectura

Es una institución del antiguo testamento, su intención es mitigar o mortificar la carne para volverse a Dios en cuerpo y alma, fue muy socorrida por el clero y pueblo judío y el Señor Jesús inicia su ministerio con el ayuno. El testimonio judío y lo importante para despegarse del mundo y volverse a la sencillez, humildad y modestia. En la iglesia se ha arraigado en su vida espiritual ver el blog anterior (El ayuno en la vida de la iglesia de Jesucristo)



Mateo 6:16-18 16 Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 17 Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, 18 para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.


Lo que te demanda Dios en el ayuno es la secrecía, el acto solemne de realizarlo para Él, solamente por Él y con Él. El Padre es bueno y misericordioso, el ayuno debe pasar desapercibido para los hombres, no deben conocer tu voto de ese acto, en el cual lo estás haciendo al Padre para que vea tu apremio.

El ayuno y la oración era necesarios para casos muy especiales, sobre todo era mostrar tristeza y contraer al cuerpo que siempre busca alimento tres veces al día. Si lo dices a los que te rodean es que buscas atención y la gente que te oye te puede admirar y pierden su vista en Cristo. El que verdaderamente ayuna está en unidad con el Padre y si cumples con lo que te ha demandado hacer en el ayuno, responderá a la situación por la que estás pasando.


Los hijos de Dios por la fe en Jesucristo, en ocasiones ayunarán porque el camino del Señor Jesús es contrario con los deleites en la carne y en el mundo. Tenemos el Espíritu Santo de Dios quien con su fruto nos ayudará a discernir si existe en algún período de nuestra existencia ayunar. Jesucristo enseñaba un parámetro más de la hipocresía del hombre con el ayuno entre el clero judío. En algunas congregaciones se sigue manifestando esa conducta hipócrita y pública del ayuno. Hay que ordenar la casa y en la analogía de estos ordenamientos el frente de la casa está despejado para recibir a la visita.

AYUNEMOS EN GRACIA Y CONFORME A LOS ORDENAMIENTOS DE CRISTO. AMÉN.

Comentarios


Si tiene alguna duda, sugerencia o comentario, no dude en ponerse en contacto con nosotros al siguiente correo: lasanadoctrina2014@gmail.com

 2025 Buenas Nuevas, Mty. Mx.

bottom of page