Editorial 98
- Cuerpo Editorial

- 20 feb 2016
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La paz del Señor Jesucristo en vuestro espíritu
La humanidad cada vez pierde el oído a la palabra del Señor Jesucristo, la iglesia de Jesucristo establecida en la tierra se mantiene alejada de toda corriente ecuménica y teológica que se cierne sobre las religiones del mundo. La unidad de la religiones desde hace más de treinta y cinco años está haciendo mella en los seres humanos que se dejan guiar hacia el error y el engaño.
Algunas congregaciones que se establecieron en la fe del Señor Jesucristo se han desviado de su palabra y practican la desobediencia al contaminarse con las letras muertas de los preceptos religiosos olvidándose de la vida que proporciona el Espíritu Santo de Dios.
La fe en la palabra, la esperanza de ser como Él y la dádiva del amor en su actividad diaria se han ido perdiendo, por la comunión con el mundo y seguir los deseos sensuales de la carne, en ocasiones se olvidan de su interés en escuchar la palabra de Jesucristo por seguir el antiguo testamento o el viejo pacto y tratan de seguir a los judíos en una forma aberrante de oponerse a su Salvador el Señor Jesucristo.
La iglesia de Jesucristo mantiene una sana distancia con el pueblo de Israel y su religión, sabe que fue el pueblo escogido de Dios y que ahora pagan con creces su desobediencia de la generación que no quiso recibir a Jesucristo, siguen alimentando su orgullo judío y desde hace tiempo se cumple el reverdecimiento de la higuera, que avisa que la llegada de Jesucristo se acerca a redimir a su iglesia.
Tienen más de 1980 años de no celebrar en su templo su ley y por doquier fueron regados en todos los rincones de la tierra, la insensatez y la necedad de esa generación maldijo a su pueblo hasta nuestros días, el Israel espiritual es la iglesia profetizado en Abraham, el Israel físico es el pueblo judío que espera su redención, mientras el poder del Espíritu santo fluye en los hijos de Dios, la promesa terrenal se desparrama en la nación judía.
Toda profecía se cumplirá, esperar la venida del Redentor y Salvador Jesucristo es una prueba que el Espíritu Santo mora en los hijos de Dios, El único para restaurar el poder de Dios en su creación es el Señor Jesucristo y por eso habrá de venir, la iglesia espera la venida del Señor Jesucristo, si tú eres de este pensamiento la vida espiritual está en ti. No seas como aquellos que tratan de ordenar al mundo y ofrecérselo a Dios como un mundo perfecto, pues es producto de las religiones que quieren para sí la gloria y majestad.
El hombre en su carne no desea nada con Dios, la tendencia es alejarse de Dios y ese distanciamiento provocara el volcarse contra él, eso le sucedió al pueblo judío y eso le pasará a la humanidad, el remanente de la iglesia sigue esperando que se complete el número de redimidos y anhelante exclama ¡Ven Señor Jesús! Amén.

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