Editorial 99
- Cuerpo Editorial

- 26 feb 2016
- 3 Min. de lectura

La paz del Señor Jesucristo sea en todos vosotros
La sabiduría de Dios es benigna y saludable al entendimiento humano, al utilizar analogías agradables para comprender su palabra, el haber usado el crecimiento espiritual con las diferentes etapas por las que vive el ser humano, forma una de ellas como una joya en nuestro acervo intelectual.
No importa la edad en el cual has sido llamado: adulto, joven, anciano, el haber comenzado en el tiempo de nuestra existencia, cuenta solamente para nuestro Padre, ha sido su voluntad soberana y suprema, de ahí partirás a un crecimiento, iniciando como un recién nacido; Jesucristo es el Hijo de Dios, reconocer a Jesucristo como el enviado del Señor o reconocer la obediencia al Padre por nuestro Señor Jesucristo, es el inicio de todo conocimiento espiritual para saber que eres llamado para la salvación y para la vida eterna.
No hay religión, ni teología, ni filosofía, ni inteligencia que te ayude a encontrar a Dios, solamente su Espíritu te hará ver la voluntad de nuestro Padre y ésta sucede cuando oyes al Espíritu Santo que algo acontece en tu vida cuando florece la semilla de la fe en Jesucristo, de forma sencilla, desapercibida has permitido incubar una gran verdad delante de Dios, quizás hayas sentido, oído la manifestación en tu vida en el transcurso de tu vida, tu espíritu requiere y anhela de lo alto la esencia de Dios.
Es cierto que las religiones hablan algunas cosas del Padre y del Señor Jesucristo, como buenos imitadores, y engañadores mezclan lo diabólico, pagano y mundano con la palabra del Señor Jesucristo. Ya en otros blogs algunos hermanos han explicado esta sutil intromisión para seducir a las almas inconstantes de hacer su propia voluntad, auto engañándose en su conciencia que todo está bien en su vida.
El hecho es que mientras no arrebates la verdad y vivas en ella, tu existencia es de muerte espiritual y solo tu alma y la sensualidad de tu cuerpo te acompaña en el desenvolvimiento hacia una vida de error y desviación del propósito de Dios, vacía espiritualmente busca en el mundo la complacencia y satisfacción que no has podido encontrar y esto no quiere decir participar en desenfrenos naturales de alcoholismo, drogadicción, sexo y otros más distractores que se esparcen en la sociedad como escapes normales de las épocas juveniles, también actividades culturales o intelectuales te hacen participe del alejamiento de Dios.
Y no es que todo sea malo, al contrario todo lo que existe es agradable a Dios, Él sí ama al mundo, pero el sistema implantado en el mundo procede del enemigo de Dios, el enemigo de Dios fue creado por Dios. Para el gran error el diablo confundió su misión, desobedeció a su Creador y hoy tiene un destino marcado de castigo eterno.
Mientras el mundo sigue su marcha existen dos tipos de entes humanos que son abominables a Dios: los religiosos y sus seguidores, porque ellos encarnan una lucha cruenta contra Dios; a los que se alegran en el mundo, a los que han sido víctimas de su propia ignorancia engañándose que son buenos; y a los que persiguen sueños de que no hay nada después de la existencia, o de que la ciencia vencerá la mortalidad. Hay una esperanza: Jesucristo, y una vez reconociendo la voz del Espíritu, nacerás de nuevo en tu interior y como un recién nacido, serás alimentado, sustentado, amado, cuidado para seguir el propósito de nuestro Padre. Jesucristo es el Hijo de Dios. Amén.

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