¿Qué tienes con nosotros, Jesús nazareno?
- Cuerpo Editorial

- 21 may 2016
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El segundo evangelio del nuevo testamento de Marcos reviste en forma precisa el relato de dos encuentros del Señor Jesús con dos hombres con espíritu inmundo. En uno, estaba en una región alejada en el mar y el otro en plena sinagoga. Mediante la lectura de este pasaje bíblico se recogen ciertas verdades que discerniremos con el Espíritu Santo para nuestro amigo lector.
Transcribiré literalmente como es la costumbre y estilo literario para mejor comprensión del tema y no salirnos del contexto bíblico. Está escrito en Marcos 1:21-28 21 Y entraron en Capernaum; y los días de reposo, entrando en la sinagoga, enseñaba. 22 Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas. 23 Pero había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, que dio voces, 24 diciendo ¡Ah! ¿Qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios. 25 Pero Jesús le reprendió, diciendo: ¡Cállate, y sal de él! 26 Y el espíritu inmundo, sacudiéndole con violencia, y clamando a gran voz, salió de él. 27 Y todos se asombraron, de tal manera que discutían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es esta, que con autoridad manda aun a los espíritus inmundos, y le obedecen? 28 Y muy pronto se difundió su fama por toda la provincia alrededor de Galilea.
Capernaum es una ciudad que se menciona posteriormente como una ciudad incrédula y no seguidora de Jesucristo, hay un juicio especial en el fin de los tiempos a esa generación de hombres por no haber atendido la palabra del Señor Jesús a pesar de los hechos que se suscitaron en dicha localidad.
Jesús enseñaba que el antiguo testamento hablaba de él y los tiempos se habían cumplido en él: no hay manera de refutarle pues todos coincidían en la realidad de lo escriturado, Isaías es el profeta que mayor encomienda por parte de Dios para profetizar la venida de su Hijo.
Le caracterizaba el dominio y conocimiento de la escritura, recordemos que Jesucristo es el Hijo de Dios, salido de Dios y conociendo los tiempos por haberlos vivido en su Espíritu, al leer la escritura no hacía otra cosa más que recordar lo que ha vivido ya con un entendimiento claro del por qué del nuevo plan de Dios y su conocimiento del estado actual del clero judío. De ahí que los asistentes a la sinagoga decían que enseñaban con autoridad y al hacer la comparación con los escribas notaban la gran diferencia entre los dos tipos de interpretación.
Jesús era la autoridad y domino del tema, la claridad y sencillez y la posición de los escribas superficial y acusatoria para el pueblo.
Estando Jesús en la sinagoga en el día de reposo un hombre con espíritu inmundo dio voces diciendo ¡ah! ¿qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios.
Los espíritus inmundos son los ángeles caídos en la rebelión por seguir al enemigo de Dios, ellos están en el mundo para desviar a los que no han sido llamados para la vida eterna con el Señor Jesús. Ellos sí saben quién es Jesús de Nazaret, pues le conceden al Señor la gracia de haberlo visto en la majestad de Dios, ellos saben que algún día serán atados por mil años en la segunda venida de Jesucristo. Al verlo creyeron que estaba cumplido ese tiempo y rápidamente apelan a la palabra fiel de Dios, que tiene que cumplir con su palabra y todavía no les ha llegado su tiempo.
De ahí sus exclamaciones en preparar un mecanismo de defensa para el cumplimiento de la palabra de Dios, ahora si apelan a la justicia divina, cuando tuvieron acceso a su gloria inicial.
Pero Jesús le reprendió, diciendo: ¡Cállate, y sal de él!
El terror no es para los hijos de Dios por la fe en Jesucristo, es para los espíritus inmundos, ellos si están aterrorizados con el poder del Espíritu Santo que invisten y son revestidos los siervos del Señor Jesucristo. Los líderes religiosos, los falsos profetas, líderes denominacionales o de sectas no están revestidos de este poder, ellos son los agentes del poder del maligno, ellos son los imitadores, los falsos poderes, los brillos mundanos pero oscuros en el reino de Dios.
El poder de Jesucristo es letal para los espíritus inmundos, en su nombre todo está sujeto a él, es increíble la incredulidad y la ignorancia del hombre actual sobre el poder del Señor Jesús, es inconcebible que padres lleven a su hijos a ver toda clase de mentiras, hechicerías, falsedades de productos baratos y horroroso que el mundo produce, cuando la lectura del nuevo testamento ofrece lecciones de vida espiritual de gran poder, de verdad y de vida.
El espíritu inmundo es derrotado en el acto, en el instante mismo que fue dicha la última letra, la derrota inminente del espíritu inmundo es acallada y alejado de la criatura de Dios. La autoridad de Jesucristo es poder, fuerza, dominio y señorío. Ese poder es para, por y en nosotros. ¿Qué hacemos con nuestra vida espiritual? ¿acaso alguien tiene una mejor vida que esta?
El asombro de esa generación es total ¿qué hace posible el poder de ese hombre? Lo que enseña es la verdad, el poder que lo acompaña no tiene sin igual, ni límite. Debe ser escuchado y creído, su palabra es verdad y su poder es absoluto. Ahora todos hablan de él su ministerio inicia y ya su fama es reconocida en todo Israel. El Santo de Dios, el Hijo de Dios, el enviado de Dios, el que trae la nueva palabra de Dios para los hijos de Dios que serán los que creemos que Jesucristo es el Hijo de Dios.
¿A quién temeremos, a la enfermedad, a la muerte, al mundo, a la injusticia, a la pobreza, a los demonios, a la persecución a la marginación, a la soledad? Antes bien, teman a los que inicien el ministerio de ser hijos de Dios por la fe en Jesucristo, a ellos temed no por ellos sino por el que está detrás de ellos Jesucristo. Amén.

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