Blog Editorial 112
- Cuerpo Editorial

- 26 may 2016
- 2 Min. de lectura

La paz y gracia del Señor Jesucristo en vuestro espíritu.
Los siervos de Jesucristo no requieren nada del mundo para cumplir sus encomiendas, un parámetro importante es el servicio gratuito y poderoso que ofrece a las almas dolidas y sensibles que buscan a Dios a través de su aflicción.
Los siervos que salen en misión de evangelización o de apostolado son débiles en su corporación física, la mayoría adolece de una gran condición fisica, su presencia no es el ideal del mundo: antes bien, es poco menos que agradable a los ojos del hombre, hay unas reglas espirituales que tienen que seguir y obedecer: estas constituyen los aspectos visibles e importantes ante los ojos de los demás miembros de la iglesia.
Ni alforja, ni pan, ni dinero en el cinto y no vistiesen dos túnicas. El que sirve a Dios, Dios le proveerá a través de ofrendas de amor en el cumplimiento de su misión, solamente el bordón y sandalias, el bordón es ahora el Espíritu Santo y las sandalias el cubrimiento de los pies.
La regla no es ir casa por casa es un error, la táctica espiritual es visitar una ciudad, colonia, o sector y en la casa de paz que te reciban, ahí quedarte e iniciar en todo el lugar la propagación del evangelio de Jesucristo, funciona hasta nuestros días esta palabra, ni el internet, ni los medios más socorridos de publicación suplirá esta palabra dicha por el Señor Jesucristo.
El mensaje de salvación consiste en creer que Jesucristo es el Hijo de Dios es la piedra angular de toda edificación espiritual, no hay otro camino otra verdad para recibir en el nombre de nuestro Padre.
En Cristo estamos completos y toda la Deidad lo encierra en Jesucristo.
Qué diferencia de los siervos falsos y mentirosos que gustan de todas las comodidades y de todas las atenciones, reflectores y corrientes del mundo. Es necesario que juzgues con la realidad del evangelio. Lo juzga la palabra, porque lo que está escrito es para cumplirse, el Señor Jesús dijo que su palabra no pasará, no envejece, no caduca sino que es vigente hasta su segunda venida.
No te muevas en tus propias fuerzas o impulsos, los siervos de Jesucristo esperan su encomienda, así como lo estipula en su evangelio, él dio la autorización del inicio de su ministerio de dos en dos (es necesario) como la yunta para que los surcos sean parejos, son investidos de autoridad porque se mueven en el Espíritu del Señor y el no recibimiento a los siervos de Jesucristo trae juicio implacable de parte de Dios.
El único nombre autorizado para recibir a los siervos es: Jesucristo, todos los demás son falsos, impostores y engañadores, no los recibáis, porque se hacen participes de los demonios que los acompañan.
A los siervos de Jesucristo los acompañan el poder de lo Alto, no solo la palabra pedida a Dios, la operación evangelista de su Hijo Jesucristo. Amén.




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