La verdad de las cosas en las cuales has sido instruido.
- Cuerpo Editorial

- 30 jul 2016
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Los principales versículos del evangelio de Lucas echan por tierra las falsas interpretaciones que los religiosos y falsos servidores de Jesucristo han puesto en práctica para engañar a muchos.
El Espíritu Santo es el que proveyó a los siervos de Dios la condición para transcribir los sucesos y acontecimientos del ministerio de Jesucristo y que fuera transmitido en forma oral y posteriormente por escrito. Es una mentira abyecta y pueril que la biblia no se pueda entender y que solo unos cuantos y mediante estudios profundos pueden hacerlo y otras absurdas mentiras.
La palabra de Jesucristo es sencilla, pacífica y fácil de comprender. Es el enemigo de Dios quien a través de teología, estudios filosóficos y falsas enseñanzas complican la entrada a la escritura y buscan enseñorearse del pueblo. La casta sacerdotal religiosa busca la rendición absoluta de la grey, pero son patéticos, fraudulentos y embusteros, pues todos somos iguales delante de Dios y el evangelio es para los humildes, mansos, pecadores, enfermos espirituales que requieren la salvación por medio de la fe.
Al leer el inicio del evangelio de Lucas (luz), el Espíritu te muestra una gran participación de los diferentes órganos y sentidos constituidos por el Padre en nuestro organismo. El Espíritu actúa en los hijos de Dios, pues se requiere la voluntad humana, el Espíritu y la constitución orgánica del hombre para hacer la obra poderosa de Dios.
No es en vano es que el Señor Jesucristo nos haya enseñado que vino en carne para manifestar que la voluntad de Dios va aparejada con su creación humana.
Leamos los primeros versículos del evangelio de Lucas:
Dedicatoria a Teófilo
Lucas 1:1-4 Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas,2 tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra,3 me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo,4 para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido.
Aunque hubo varios evangelios que quisieron plasmar la historia de nuestro Señor Jesús, la fe hay que trasmitirla con la mayor certidumbre y no todos los evangelios lo lograron, no todos fueron aprobados por el Espíritu.
El Espíritu le da sabiduría a Lucas que el oído participa como órgano principal para recepcionar la fe, al proclamar los primeros discípulos del Señor el evangelio al pueblo de Dios.
El versículo tres nos ayuda a comprender que el Espíritu Santo es sabio en su forma de enseñar y muestra la importancia de actuar con una seriedad en las cosas de Dios. Lucas utiliza la palabra investigación o sea profundizar desde el inicio del ministerio de Jesús y sus periodos anteriores a su nacimiento y enriquece con hechos que no se mencionan en los otros evangelios.
La instrucción es en orden. Algo que el Espíritu nos ha enseñado desde sus inicios es leer el nuevo testamento en orden, capítulo por capítulo, versículo por versículo a Teófilo (que significa amigo de Dios).
La palabra de Jesucristo es la verdad, solo ha habido un hombre que ha dicho que él es la verdad, ningún otro hombre se a autonombrado como la verdad, sólo Jesús de Nazaret en su ministerio se identifica como la verdad, porque proviene del verdadero, en las cuales todo aquel que confiese que Jesucristo es el Hijo de Dios es salvo y participa de las promesas de nuestro Señor y Salvador.
El mundo, a través de religiones y algunas denominaciones dan una total deformación del comportamiento del Espíritu Santo en la vida de los creyentes. El religioso lo hace parecer en un éxtasis de ojos desorbitados, levantamiento del piso y como un encuentro de posesión (algo así como los drogadictos) es absurda y totalmente ajeno a la manifestación del Espíritu Santo quien nos dice que el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza.
Los denominacionales, en aras de querer atraer espectáculo a sus congregaciones se encargan de distorsionar las manifestaciones del Espíritu Santo entre gritos, vómitos, risas forzadas, movimientos extraños y expresiones inentendibles. Todo por no leer bien la escritura y mencionan versículos transgiversandoles y dando una falsa interpretación a los versículos que describe la unción del Espíritu Santo.
Es por eso que se debe ser sensato al leer el nuevo pacto, pues es indispensable no solo para no caer en torpezas como las anteriormente descritas, sino también para crecer instruyéndonos de modo diligente, tal como fue el propósito de Lucas de indagar por medio del Espíritu Santo. Amén.




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