Editorial 123
- Cuerpo Editorial

- 13 ago 2016
- 2 Min. de lectura

Los hijos de Dios por la fe en el Señor Jesucristo tenemos la revelación de que la imitación y la falsedad son producto de maquinaciones diabólicas que quieren engañar a las congregaciones que se han apartado del sistema religioso, pero, los llevan a poner los ojos ante un pueblo contrario a Jesucristo.
¡Cuidado con los que están al frente de las congregaciones de llevarlos a Israel y que obliguen voltear sus ojos a los judíos!, nuestros ojos están siempre mirando al Señor Jesús, como lo establece el nuevo pacto.
Ellos saben que el único y sabio Dios los ha elegido y que él es fiel a su palabra, el Señor Jesús también enseña eso a su pueblo, a su cuerpo, a su iglesia, a su esencia divina, el Padre ha hecho un gran de plan de salvación a los pueblos gentiles y envió a su Hijo Jesucristo a salvarnos a precio de sangre que constituye un sacrificio grandioso y maravilloso, sin él, no hubiéramos conocido la vida, la salvación y la vida eterna, porque ciertamente él nos guardará hasta su segunda venida.
El apóstol Pablo nos enseña que miráramos al pueblo judío para no caer en apostasía con el Padre. Ellos no reconocieron la voluntad de Dios y siguieron los pasos de otras naciones en su necedad e insensatez, adúlteros porque siguieron otras enseñanzas de sus padres y perversos porque cambiaron la palabra de Dios. Desecharon la justicia por ir en pos del poder terrenal, la misericordia por la ambición de ser mejores que otras naciones y la fe por la fama hipócrita de ser “el pueblo de Dios”.
Hoy en día la iglesia quiere ser llevada al reconocimiento del pueblo judío y esto es, un signo de apostasía, la iglesia de Cristo establecida en toda la tierra tiene bien puestos sus ojos en el autor y consumador de nuestra fe, la iglesia anhela la venida del Señor Jesús y no mira a ninguna nación terrenal, pobres serán los que se dejen engañar.
El pueblo judío es un pueblo que espera su redención, el amor de su Dios, que es nuestro Padre, la iglesia espera las bodas del Cordero y su promesa de reinar en el mundo con él, ¿ve qué diferencia de promesas? Los judíos esperan la promesa de su redención y la iglesia las promesas de reinar conjuntamente con el Señor Jesucristo en el milenio y en la eternidad.
No hagas caso de esos seudo pastores, lee la escritura del nuevo testamento, Jesucristo es el Hijo de Dios enviado para que sea tu Señor, Salvador y Maestro, él es el camino, la vida y la verdad, comprende esto para que tengas una riqueza inescrutable en Jesucristo durante la vida.
El pueblo judío no te ofrece nada. Un judío (nunca es llamado así en la escritura) llamado Juan el bautista (con pertenencia al clero judío por su padre) pero era el iniciador de los hijos de Dios por la fe en Jesucristo, dijo: 9 Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto se corta y se echa en el fuego. Esto es en referencia al pueblo judío, ¿quieres estar con el que tiene el hacha? O eres aquel que ha sido para cortar: ateo, religioso y/o denominacional. Vuélvete a Jesucristo. Amén.




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