Editorial 125
- Cuerpo Editorial

- 28 ago 2016
- 2 Min. de lectura

La paz del Señor Jesucristo en vuestro espíritu
Los hijos de Dios por la fe en Jesucristo :
Sabemos por el Espíritu del Señor que mora en nosotros que la palabra de Jesucristo es nuestra enseñanza máxima.
Sabemos que la obediencia a los mandamientos de Jesucristo es el reino de Dios.
Sabemos que la paz es el estado para convivir con los que nos rodean.
Sabemos que la libertad es la forma expresa de vivir del creyente.
Sabemos que en la práctica del amor fraternal, al prójimo, a filial es el camino excelente a Dios.
Sabemos que la fe es imprescindible para agradar a Dios.
Sabemos que mantener la esperanza en ser como Jesucristo nos hace igual a él.
Sabemos que el apoyo y ayuda mutua entre los hermanos agrada a Dios.
Sabemos que el servicio es mayor para los que quieren ejercer el servicio.
Sabemos que más vale dar que recibir.
Sabemos que debemos ejercer los ministerios que nos ha dado Jesucristo.
Sabemos cuidar los dones que el Espíritu nos ha regalado.
Sabemos que la venida del Señor Jesús está cerca.
Sabemos que no podemos tener comunión en la carne con los demás.
Sabemos que la cabeza de la iglesia es Jesucristo.
Sabemos que somos bienaventurados por una promesa que nos ha otorgado Dios.
Sabemos que somos luz de este mundo.
Sabemos que somos sal de la tierra (le damos sabor con nuestra vida espiritual).
Sabemos que no somos ciudadanos de este mundo (sino de la ciudad que descenderá).
Sabemos que somos testimonios vivos que Jesucristo vive y reina en nuestras vidas.
Sabemos que el único y sabio Dios es nuestro Padre.
Sabemos que Jesucristo es el Hijo de Dios.
Sabemos que algún día fuimos y nos renunciamos a nuestra manera vana de vivir.
Sabemos que somos la novia del Señor Jesucristo.
Sabemos que no hay condenación alguna para los que creemos en Jesucristo.
Sabemos que Jesucristo es el Camino, la Verdad y la Vida.
Sabemos que somos de las ovejas de Jesucristo y él es nuestro Pastor.
Sabemos que reinaremos con él mil años.
Sabemos que estamos de paso en este mundo, como peregrinos.
Sabemos que el Padre nos escogió desde antes de la fundación del mundo.
Sabemos que el Padre nos envió a Jesucristo y Jesucristo nos revela todo lo que es Padre para con sus hijos.
Sabemos que nuestras vidas están fundadas sobre la Roca (Jesucristo).
Sabemos que el vendrá a celebrar con todos aquellos que saben la sabiduría anteriormente descrita “Las bodas del Cordero” amén.




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