Editorial 128
- Cuerpo Editorial

- 17 sept 2016
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La paz del Señor Jesucristo en vuestro espíritu
Los hijos de Dios por la fe en el Señor Jesucristo estamos constituidos con la esencia espiritual de nuestro Padre y revestidos de Jesucristo en sus riquezas inescrutables, en nuestro interior mora el Espíritu Santo de Dios que nos colma de su fruto y algún don que podamos ejercer. Este conocimiento no lo puede entender algún religioso o algún miembro de una organización humana (denominación) quien alejados de la voluntad de nuestro Padre persisten en estudios teológicos y filosóficos y obediencia a hombres (sacerdote o pastor) que los lleva a la ignorancia y a la muerte espiritual.
El reino de Dios está en nosotros al albergar a Jesucristo en nuestro corazón, al tenerlo en nuestros pensamientos y confesarlo con los labios, es el Padre y el Señor Jesús que quieren vivir en nuestro corazón para que sientas el amor y el poder de que has sido investido para hacer frente al mundo y al enemigo de Dios y mitigar los deseos de la carne y el alma.
La predicación de Jesús en su ministerio es que él constituye ser portavoz de las buenas nuevas que el Padre ha preparado para todos los hombres, su misión es que crean en su palabra, no hay otra verdad más que él, Jesús representa la máxima voluntad y el único mandamiento de Dios para el hombre; al Padre no le importa tus sacrificios, ni tus acciones en la carne, ni las tradiciones religiosas, sólo requiere que tengas fe en su Hijo y estarás haciendo tu parte debajo del sol para lograr la salvación y la vida eterna.
Las religiones y denominaciones del mundo no te llevan al Padre, ni les interesa tu vida, ellos se interesan en exprimirte y alejarte de la bondad de nuestro Padre, crean figuras intercesoras falsas sin ningún fundamento bíblico, tuercen la escritura y lo hacen con la intención que no leas el nuevo testamento, ellos te dicen: para eso estamos nosotros; tú danos de tu dinero sigue con los dogmas y nos encargamos que te vamos ayudar a ir el cielo. Esa es la triste realidad religiosa “sigue nuestros mandamientos, cree en nosotros y ya tienes asegurado estar con Dios y tus familiares.” Sencillo y fácil el engaño y complaciente para el engañado. Esto es un error mortal que te puede conducir al castigo por no atender el llamado del Padre para que solamente Jesucristo sea el vehículo para llegar al Padre.
El juicio es dado solamente a Jesucristo él te juzgará con su palabra, él vino a enseñar que él es “el camino, la verdad y la vida”, Jesús vino en obediencia al anuncio del nuevo mensaje de salvación. Semejante amor y misericordia de parte del Padre no pueden ser rechazados por los hombres, es un propósito de salvar tu vida para la eternidad. Amén.

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