Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale.
- Cuerpo Editorial

- 3 dic 2016
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Voy a transcribir literalmente los primeros versículos que se encuentran en Lucas 17:1-4 para deleitarnos en la palabra del Señor Jesucristo.
Dijo Jesús a sus discípulos: Imposible es que no vengan tropiezos; mas ¡ay de aquel por quien vienen! 2 Mejor le fuera que se le atase al cuello una piedra de molino y se le arrojase al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeñitos. 3 Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale. 4 Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento; perdónale.
La palabra anterior está dirigida a los discípulos, el clero religioso y pueblo judío no están contemplados. No es para ellos es para todos aquellos que habremos de creer en el Señor Jesucristo y que ejerzan un ministerio o pertenezcan a la iglesia del Señor Jesucristo establecida en toda la tierra.
El primer versículo es una lección de gran trascendencia para conocer nuestras debilidades en la carne, imposible que no vengan tropiezos es una declaración de compasión que nuestra carne es débil y él reconoce esa condición del hombre creyente, su sacrificio en la cruz y su sangre derramada en la cruz es el sacrificio para perdonar toda ofensa al Padre, me atrevo a decir que ya no nos preocupemos de eso, para eso envió a su Hijo Jesucristo para perdonarnos y darnos la salvación. El plan de amor y misericordia que Dios haya hecho a los seres humanos.
No andemos con ese temor, puesto que si Dios hubiese querido nos hubiese hecho perfectos y con ello habría satisfecho alguna incertidumbre en nuestra alma. Esa es nuestra lucha diaria en este mundo, es nuestra parte debajo del sol, batallar con las debilidades en las cuales Dios nos contempló y formó desde antes de la fundación del mundo, el trabajo ahora consiste en renunciarnos, Él tiene nuestra medida y tiempo, porque como está escrito; llegaremos a la estatura del varón perfecto, esta perfección no es humana es espiritual. El mundo no la conoce, sólo la verá en los Hijos de la fe.
Así que con esa revelación el Espíritu nos da la paz de no andar con dudas o falsos arrepentimientos de nuestra manera de obrar en este mundo.
Esto no quiere decir que podamos ser un uso voluntario para pecar o ser desobedientes sino la de reconocer cuán grande es la maravillosa estrategia de Dios para conducirnos a la eternidad con Él.
Por tanto amigos lectores: los exhortamos a que mediten este plan de salvación que Dios ha realizado para el hombre.
Lo que si deja claro es de aquellos que hacen cada uno de los hermanos en Cristo porque ciertamente el juicio es y será duro para ellos: más ¡ay de aquel por quien vienen! 2 Mejor le fuera que se le atase al cuello una piedra de molino y se le arrojase al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeñitos.
¡Cuidado! ¡Terrible cosa es caer en manos de un Dios vivo! En verdad es algo indeseable, el destino es a todas luces condenatorio, más aun así si reconoces en tu mente y en tu corazón que Jesucristo es el Hijo de Dios alcanzaras el perdón, es la característica de nuestro Padre perdonador, amoroso y misericordioso.
En los versículos 3 y 4 está la gracia en automático que se deben de seguir como dice la escritura para los discípulos:
3 Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale.
4 Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento; perdónale.
Pero antes tienes que reconvenirle y decirle con mansedumbre su falta, si no lo hace lo llevas a la iglesia, y si se arrepiente perdónale.
Perdón para ser perdonados, debes pasar por alto toda ofensa, la regla es pedir perdón y el hermano agraviado perdonar, pero el amor de Dios va más lejos todavía y te ajusta al perdón para que no vea tampoco tus faltas y yerros, por eso dice la escritura que el amor cubrirá multitud de pecados.
Esta palabra no es para los religiosos, ellos no entienden y pervierten la palabra, esto es un asunto entre dos hermanos, de no entender el agresor pasa a ser asunto de iglesia ante el presbiterio. ¡Ay de esos mentirosos que han inventado una serie de mentiras y falsos engaños y acomodan versículos a su conveniencia! Les va resultar fácil seguir el camino del enemigo de Dios.
Amigo lector vive la plenitud de la palabra de Jesucristo. Amén.

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