Editorial 150
- Cuerpo Editorial

- 19 feb 2017
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La paz del Señor Jesucristo en vuestro espíritu
La iglesia son los que por el Espíritu han sido escogidos y declarados que son los hijos de Dios por la fe en el Señor Jesucristo para salvación y vida eterna, no niegan el nombre de Dios llamándole “Padre” y no niegan el nombre de Jesucristo. Escribir o decir -Dios- solamente no es señal de estar bien con el Creador de los cielos y la tierra. El nuevo nombre que el Señor Jesús viene a declararnos es que Dios es nuestro Padre y sus buenas nuevas consisten en señalar la nueva voluntad traída desde la caída del hombre de enviar a su Hijo Jesucristo.
Si alguien dice: “Dios”, puede interpretarse que habla de alguna divinidad personal o de un engaño para engañar a los que oyen. Si leen el nuevo pacto o nuevo testamento el nombre de Jehová ya no aparece, esa es la señal del antiguo pacto y ya no será invocado más el Señor con ese nombre. Los falsos israelitas y muchos judíos mesiánicos (por sus nombres los conocerás) pregonan el nombre judío de Dios por desordenados, desobedientes y para alejarlos del nuevo nombre que ha sido declarado para bendición de los hombres: Padre y Jesucristo. Estos malos e inútiles siervos exaltan los milagros del antiguo pacto.
Y quieren degradar, hacer menos e inclusive olvidar los grandes milagros que hizo nuestro Señor Jesucristo y los apóstoles del Señor por el poder del Espíritu Santo, y posteriormente todas las demás generaciones de santos que se han manifestado por su apego a la palabra del Señor Jesucristo y la guianza del Espíritu Santo.
El nuevo pacto es mejor: tiene más promesas que las del antiguo testamento, por ejemplo, vemos cómo a un joven Esteban le concedió el Padre la visión espiritual de ver a Jesucristo sentado a su diestra, para testimonio de la iglesia y todos los creyentes en su Hijo. El mismo Pablo nos ofrece a través de sus cartas que siendo judío dejó todo para seguir a Jesucristo quién lo tomó para la obra evangelizadora en el mundo cuando iba rumbo a Damasco.
Hemos salido del mundo todos los que hemos profesado a Jesucristo, los israelitas salieron de Egipto (el mundo), Abraham salió de su ciudad (el mundo). La iglesia en la actualidad es la portadora de la verdad (Jesucristo) para dominar la mentira; es la luz (la palabra de Jesucristo) que alumbra el mundo para vencer la oscuridad y todo por seguir a su Pastor, a su cabeza, a su estrella resplandeciente de la mañana, a su Obispo, a su Señor, Salvador y Maestro. El pueblo judío tuvo las mismas oportunidades mas despreciaron ese camino.
Jesucristo es el Hijo de Dios es la fuente original y única del evangelio de Jesucristo, es la verdad más contundente para estar cerca del reino de Dios, es la roca fundamental sustentadora de todo misterio del Padre, es el origen del poder de Dios en tu vida espiritual y física, es el conducto de salvación para ti y los de tu casa. Esa es la plenitud del conocimiento de la voluntad de Dios para los hombres de esta generación. Amén.

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