Y creyeron muchos más por la palabra de él
- Cuerpo Editorial

- 19 feb 2017
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El capítulo cuatro de Juan en sus primeros 42 versículos el Espíritu Santo nos enseña lecciones importantes a los que hemos creído en el nombre de Jesús de Nazaret, en este blog ya se ha escrito en anteriores sesiones sobre este tema pero es importante resaltar algunas lecciones de sumo interés para los creyentes del Señor Jesucristo.
Juan 4:1-5 Cuando, pues, el Señor entendió que los fariseos habían oído decir: Jesús hace y bautiza más discípulos que Juan, 2 (aunque Jesús no bautizaba, sino sus discípulos), 3 salió de Judea, y se fue otra vez a Galilea. 4 Y le era necesario pasar por Samaria. 5 Vino, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, junto a la heredad que Jacob dio a su hijo José.
El Señor Jesús llegó a Samaria, una tierra habitaba por extranjeros que fueron traídos por los asirios y fueron enseñados por la religión judaica a vivir bajo sus reglas, obligados a seguir esa religión para sobrevivir en esas tierras.
Los judíos no los aceptaban aun cuando ellos hablaban del mismo Dios, los judíos preferían hablar con los romanos y griegos que con esta raza samaritana que se apropiaban de creencias de los judíos. Con esto demostraron los judíos que no les interesaba propagar los mandamientos de su Dios y dar su testimonio ante los hombres, pues solo les interesaba ser los únicos elegidos de Dios, nadie más “podía” ser parte del “pueblo de Dios”.
Juan 4:6-8 6 Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta. 7 Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber. 8 Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer.
Ese es un acotamiento que debe hacerse para comprender el diálogo de Jesús y la samaritana: dos pueblos vecinos que no podían convivir, el lugar de conversación es un pozo de agua. Se hace referencia que este pozo de agua es conocido de Jacob. Jesús tenía sed y le pidió a la samaritana darle de beber y luego se da un exquisito dialogo que transcribiremos íntegramente:
Juan 4:9-26 9 La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí. 10 Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva. 11 La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva? 12 ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados? 13 Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; 14 mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. 15 La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla. 16 Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá. 17 Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; 18 porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad. 19 Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta. 20 Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar. 21 Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre. 22 Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos. 23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. 24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. 25 Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas. 26 Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo.
Jesús sabía que no era propio hablar con una mujer casada, era necesario la presencia del marido, se puede observar a través de este dialogo que la mujer creyó a Jesús todo lo que decía. El versículo 24 da una referencia que divide a los hijos de Dios con las llamadas religiones, es necesario adorar en Espíritu y en verdad y eso solo trasluce que requieres de ser de Jesucristo para recibir el Espíritu Santo y andar en la verdad. El versículo 26 da una clara demostración del llamamiento al pueblo nuevo de nuestro Padre. Ante la mujer no se encubre y le revela su función de Cristo, si se lo hubiera revelado a los judíos en el acto lo hubieran matado. Y la razón por la que dice de sí mismo “Yo soy, el que habla contigo”, es porque ella por fe le confiesa, sin saber en ese momento, como el Mesías (Salvador) y el Cristo (Enviado de Dios). Ante tanta fe, esperanza y amor que ella expresó cuando dijo “Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo, cuando él venga nos declarará todas las cosas” ¡¡AMÉN!! Jesús mismo se maravilló y le dio el consuelo que su corazón buscaba “Yo soy, el que habla contigo”. Jesús debió gozarse mucho, pues la fe de esa mujer no solo alcanzaba para su propia alma sino para muchos más en la población donde radicaba.
Una exhortación a los que defienden a los judíos y su religión: ellos, los judíos, son un pueblo más en la Tierra. Es ahora la iglesia de Jesucristo la depositaria de la verdad y de andar en su Espíritu. Toda religión (por más perfecta que parezca) está en el error por no haber salido a la libertad.
Aquí se confirma lo que dice la escritura del nuevo pacto “la salvación viene de los judíos" y es el Señor Jesús que proviene del pueblo judío para que todos alcancemos la salvación por él, no quiere decir como muchos ignorantes que el pueblo judío generaba salvación ¡JAMÁS! Ellos son un pueblo nada más, con un mal testimonio en todas sus edades ante el mundo, ¿cómo podrían ser merecedores de que la salvación viene de los judíos, sino de aquel que vino por su pueblo: Jesús que salió de los judíos para la salvación del mundo? Y si nosotros somos salvos es por su rebeldía, así que no debemos gracias a ellos sino a Dios que nos abrió sus puertas a nosotros los gentiles.
Y ahora la nueva nación de Dios, la Iglesia de Jesucristo, tiene ciudadanos de ¡TODOS LOS PUEBLOS DE LA TIERRA! Ya nadie es excluído, cualquier nación terrenal es aceptada. Este nuevo pueblo no tiene fronteras físicas, ciudad capital o santuario establecido en esta tierra conforme a los hombres, sino conforme a Dios todos somos reyes, sacerdotes, embajadores, templos vivientes. Los que creemos formamos parte de ese pueblo espiritual.
Volviendo al relato, con pocas palabras la samaritana le creyó, no necesitó de discursos, solo la disposición de creer que Jesucristo es la verdad. Creer de corazón lleva a la misericordia de Dios. Todos los que estaban fuera de la gracia, venía su tiempo de tener comunión con el Padre y los judíos que estaban en la mesa ya no querían estar en la mesa y ahora la iglesia es la que se sirve del alimento de Dios por Jesucristo.
Los samaritanos, como todas las naciones del mundo no eran justas, pero a ellos les fue dado el evangelio de Jesucristo y muchos lo aceptaron, es la voluntad del Padre que creas a su evangelio, a su Verdad y a su Hijo.
Hay una interrupción, cuando llegan los discípulos y aprovecha el tiempo la samaritana y dejó el cántaro y va a dar las buenas nuevas a los moradores de la ciudad.
Los discípulos creían que la mujer le había dado de comer al Señor, siempre pensando en lo materia, en lo carnal. El Señor Jesús ya había sobrevivido en el desierto, un día sin comer no le haría ningún daño. El verdadero sentido de su conversación es espiritual: si el Señor Jesús hubiera predicado el evangelio en los romanos o en la ciudades griegas hubieran caído de rodillas, pero no era su tiempo, ni la forma, ni la voluntad de Dios: Era para el pueblo judío el ministerio de Jesucristo: que con todas las señales que hizo, aun así no lo creyeron. Estimado admirador de los judíos: ¿sientes que merece una consideración espiritual el pueblo judío después de leer los evangelios? ¿Verdad que no? Deja que los falsos profetas sigan con sus mentiras de poner a los judíos como referencia espiritual, su referencia es carnal y sólo sirve para las cuestiones físicas de este mundo.
La samaritana corre y dice que el Cristo está de visita, todos de la ciudad salen a verlo y empezaron a creer por la forma en que hablaba y fueron al encuentro de él, lo vieron y lo oyeron. No le preguntaron de dónde era y de dónde venía, el que cree, solamente cree; más el que necesita de muchas cosas, palabras, milagros, señales al final no va a creer.
Los siguientes versículos también son considerados como excluyentes a los judíos por haber perdido la gracia ante Dios.
Juan 4:35-38 35 ¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega. 36 Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega. 37 Porque en esto es verdadero el dicho: Uno es el que siembra, y otro es el que siega. 38 Yo os he enviado a segar lo que vosotros no labrasteis; otros labraron, y vosotros habéis entrado en sus labores.
El pueblo judío era entes que la iglesia y el desprecio de obedecer a Dios les costó su posición por varios siglos ante el Señor y su lugar fue ocupado por los que confiesan y creen en el nombre de Jesucristo.
Los últimos cuatro versículos el Espíritu Santo los registra como una palabra edificante para los que hemos creído en su nombre:
Juan 4:39-42 39 Y muchos de los samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por la palabra de la mujer, que daba testimonio diciendo: Me dijo todo lo que he hecho. 40 Entonces vinieron los samaritanos a él y le rogaron que se quedase con ellos; y se quedó allí dos días. 41 Y creyeron muchos más por la palabra de él, 42 y decían a la mujer: Ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo.
Samaria forma parte del primer espíritu de la iglesia creyó y le fue contado para salvación y vida eterna. Un pueblo vecino de Israel creyó y al pueblo que fue enviado para salvación: la desecho. Gracias Señor Jesús por haberte brindado y acogernos en tu redil: amén.

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