Editorial 157
- Cuerpo Editorial

- 8 abr 2017
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La paz del Señor Jesucristo en vuestro espíritu
Hay un dicho que dice así: no hay que confundir la magnesia (producto para evitar el estreñimiento) con la gimnasia (actividad física) y eso a veces sucede cuando nos referimos a las cosas del Señor Jesús. Creemos que por estar en una religión se nos enseña a obedecer su palabra y mostrarnos el verdadero sentido de su venida y casi nadie nos dice de su segunda venida. Al parecer hay una extrema confusión que envuelven a los sentidos y pensamientos de aquellos que se quieren acercar con buen ánimo y de buena gana a conocer a Jesucristo y cada vez los religiosos los entrampan y pervierten los mandamientos y promesas que nos ha legado en sus cuatro evangelios.
Es triste y de graves consecuencias porque toda la actividad religiosa no sirve más que para desviarte de los propósitos espirituales que dejó el Señor Jesús para que tuvieras una vida en libertad, orden y santidad (apartarse del mundo). Es condenable porque al apartarlos de los conocimientos que dejó el Señor Jesús y del sacrificio en su muerte en la cruz los llevan a una condenación segura que lo pagarán eternamente.
Estas palabras no son duras, son la realidad de nuestra vida espiritual. Si tú crees que esta vida es la verdadera, la que en verdad cuenta debes entender que estás en un error. Esta vida es transitoria, es una fase o una etapa de tu alma, engendrada en un cuerpo (temporal) y provista de un espíritu que te da vida y en cuanto éste es retirado y vuelve al que te dio ese espíritu, el Padre, tu carne termina de operar en su existencia, tu alma va a juicio con sólo dos disyuntivas: el paraíso o el hades y cuando se venga el juicio de todas las almas: la vida nueva en la eternidad o el lago de azufre eternamente.
No te lo explican los religiosos porque saben que no les conviene esta enseñanza, entonces ¿para qué sirven ellos? Es sencillo de contestar: ellos quieren vivir de ti y no para ti, ni por ti. Ellos son las sanguijuelas que te van a dejar con el alma confundida, sin espíritu, y te dejarán en despojo de la carne, inútil para toda buena obra y vacío en tu pensamiento.
Vivir el evangelio de Jesucristo durante tu existencia es vivir, ver y visionar la vida espiritual para lo cual fuiste creado, es dimensionar la vida espiritual del Padre y del Señor Jesucristo durante tu existencia y moverse con el poder y sabiduría del Espíritu Santo. Durante los próximos editoriales vamos a identificar y a describirte de todos esos engaños, falsas doctrinas, embustes teológicos y mentiras religiosas para apartarte de la verdad.
Iniciaremos con la idolatría y culto al crucifijo y a la imagen fraudulenta de Jesucristo.
Si tu sabes y has sido enseñado que está en la diestra del Padre ¿por qué hacer mercadería de un objeto, de una muerte con dolor, de una imagen creada o elaborada por humanos y vendida y mercantilizada por la codicia humana? Jesucristo es el Hijo de Dios y está sentado a la diestra del Padre (una vez más se enseña), su esencia es divina y ya no tiene presencia carnal como te lo hacen creer en sus desgarradoras aberraciones idolátricas de un ser humano con una corona de espinas, sangrando profusamente y con una cruz todavía cargando. ¡Qué falta de sensatez de cordura de inteligencia y de sabiduría! ¿No cree amigo lector?
Y los débiles mentales, con miedo al dolor al ver esas imágenes piensan “si eso le pasa a Jesús, imagínate a mí, Bah, no creo en esas cosas” y se alejan aun más de Dios por causa de esa aberrante imagen falsa. No solo mantienen gente esclavizada en ídolos terrenales, sino que alejan a otros con terrores mentales y se esconden o refugian en ateísmo o cuestiones oscuras.
Solo meditemos un poco. Si el Señor está en la diestra del Padre, ¿qué estaría haciendo aquí siendo crucificado las 24 horas los 7 días de la semana? Luego de estar así siempre, entonces ¿cómo podría estar en su trono y en la cruz al mismo tiempo? ¿no está escrito que su sacrificio fue UNA SOLA VEZ POR TODOS, y el mismo Señor Jesús dio cuenta de a dónde tendría que ir para estar?
Luego, ¿quién quiere recordar a su ser querido en momentos de dolor, espanto, aflicción, muerte? ¿quién quiere tener evidencia física de tortura de alguien a quien se ama? Esto es sentido común, porque lo que el Señor Jesús vivió fue para testimonio del amor del Padre hacia nosotros al entregarlo a la crucifixión. El Señor Jesús pidió que tengamos memoria de su muerte en la cruz, recordáramos su sacrificio para mantener la fe fuerte, pero jamás dijo que le hiciéramos recreaciones, fotografías, esculturas, imágenes, etc.
El que tiene cualquiera de esas cosas PECA de incrédulo porque pretende traer al Señor Jesús de nuevo a ese momento de escarnio. Peca de rebelde porque no obedece de seguir la fe y le niega manteniendo una idea errónea de Cristo y cree en esa idea insulsa. Peca de mentiroso porque promueve una falsedad como verdad y se niega a reconocer la verdad (Cristo en la gloria sentado en su trono a la diestra del Padre). Peca de idólatra porque el mismo Padre prohíbe la creación de objetos para ser adorados.
Esto es lo que hacen las religiones y el protestantismo en aras de mantener cautivos a sus seguidores. Jesucristo es el ser más maravilloso de la Creación después del Padre, le ha sido concedido todo el poder por Dios para salvación. Y ellos te enseñan una imagen, un objeto, una figura, un misticismo, una falsa interpretación.
Despierta y lee el nuevo testamento y veras quién es el Hijo de Dios. Amén.




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