top of page

El que anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo

  • Foto del escritor: Cuerpo Editorial
    Cuerpo Editorial
  • 22 abr 2017
  • 3 Min. de lectura

Esta aseveración se encuentra escrita en el capítulo 11 de Juan versículo 9 y lo complementa el siguiente versículo: 10 pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él. La interpretación de esta palabra registrada por el Espíritu Santo para la posteridad en el evangelio de Juan señala:


En el contexto anterior se describen sucesos de la enfermedad de Lázaro y señala el dolor de sus dos hermanas María y Marta que mandan avisar a Jesús para que lo sanase. Jesús sabe que viene del Padre, que el lugar de donde viene es un portento de luz y en Dios no hay tinieblas, no hay nada escondido o en secreto, la luz está en todos los actos de los hombres, la luz admirable del mundo hay que manifestarla en las tinieblas de este mundo. Ya Jesús en el inicio de su ministerio había exclamado que él era la luz del mundo y a los que creyeran y siguieran esa luz ahora iba a estar en ellos.


Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella. Ya anteriormente había enseñado a sus discípulos que el ciego de nacimiento era por causa de que se manifestase a los propios y extraños y vieran el amor de Dios. En este caso Lázaro y sus hermanas eran conocidos por parte de Jesucristo e iba a ser una prueba a los judíos que el poder de Dios está en él. Resucitar a Lázaro constituía una manfiestación contundente que él es el Elegido, el Mesías, el Hijo de Dios, el cumplimiento de la profecía y de los tiempos.


Hay que poner por obra el poder de Dios sin alaharacas, ni grandes concentraciones de publicidad sino con humildad y mansedumbre. Él sabía que Lázaro ya estaba muerto, Israel es una tierra caliente de aproximadamente 40 grados centígrados de calor, Lázaro ya estaba en una avanzada descomposición pero estos rasgos físicos no son de interés para el Señor Jesús. Él es la vida y el Padre es el Todopoderoso el que da aliento de vida a todo ser humano, Jesús había dicho que tiene el poder para poner su vida y volverla a tomar. Jeuscristo es el Hijo de Dios en carne. Inexplicable la ignorancia e incredulidad de grandes ilusos que se dicen científicos y estudiosos que lo confunden y lo comparan con otros hombres de cierta sabiduría según el mundo. Jesucristo no tiene comparación con nadie, de los seudo sabios él es el Hijo de Dios que salió de Dios para encarnarse y dar su vida para que se salven todos aquellos que le creen.


Esos que hablan de millones de soles y galaxias, y que en nuestro mundo solo la lumbrera (el sol) nos da el día y la luna y estrellas el brillo de la noche, el Padre hizo todo con el poder de su palabra y ahora manifiesta el poder en la vida, ya lo había hecho pero era necesario ponerlo de manifiesto ante el clero judío, los creyentes de Jesucristo estamos para dar luz a este mundo, ahogado en tinieblas por el príncipe de este mundo.


Somos del día y trabajamos de día para no tropezar y dar testimonio que el Espíritu Santo mora en los hijos de Dios por la fe en Jesucristo. Jesús es tan poderoso que ha pasado ese poder a sus ovejas y siervos y ha declarado que mayores cosas haremos, todo ha sido sujetado a Jesucristo. Las tinieblas no prevalecen no pueden apagar la luz del cuerpo de Jesucristo establecido y esparcido en todos los rincones de la tierra. El Padre nos ha otorgado las obras para que sea manifiesto el poder de Dios a los incrédulos, ignorantes, perversos, e idólatras. La fe es nuestra arma espiritual más poderosa y es movida por el amor de Dios. Los judíos reprobaron por no haber admitido a Jesús como el Hijo de Dios. Espero que tú creas amigo lector. Amén.

Comentarios


Si tiene alguna duda, sugerencia o comentario, no dude en ponerse en contacto con nosotros al siguiente correo: lasanadoctrina2014@gmail.com

 2025 Buenas Nuevas, Mty. Mx.

bottom of page