Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios
- Cuerpo Editorial

- 19 ago 2017
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El título de este tema puede dejar dudas o provocar falsa interpretación de lo que el Espíritu Santo señaló en este versículo. Para los hijos de Dios la lectura del texto y contexto a las palabras que se describen en el versículo 19 Mas Pedro y Juan respondieron diciéndoles: Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios; del capítulo 4 de libro de los Hechos de los Apóstoles son claras y sencillas de interpretar.
Algunos teólogos, en su ignorancia y en una forma infortunada de interpretar el evangelio han querido insinuar de no obedecer a las autoridades y que hay que obedecer solamente a la iglesia. Esto es totalmente inadmisible en los hijos de Dios que como extranjeros en un mundo que no es el nuestro, debemos obedecer siempre a las autoridades porque es un mandato dado por el Espíritu Santo de Dios. Para ello vamos a transcribir los siguientes versículos de este capítulo de Hechos 4:15-19
15 Entonces les ordenaron que saliesen del concilio; y conferenciaban entre sí, 16 diciendo: ¿Qué haremos con estos hombres? Porque de cierto, señal manifiesta ha sido hecha por ellos, notoria a todos los que moran en Jerusalén, y no lo podemos negar. 17 Sin embargo, para que no se divulgue más entre el pueblo, amenacémosles para que no hablen de aquí en adelante a hombre alguno en este nombre. 18 Y llamándolos, les intimaron que en ninguna manera hablasen ni enseñasen en el nombre de Jesús. 19 Mas Pedro y Juan respondieron diciéndoles: Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios;
Para iniciar: estos hombres no eran autoridades sino hombres religiosos judaicos que, al ver el poder de Dios en ellos, ponía en riesgo la estabilidad de su religión. Cuando se habla de la palabra de Jesucristo, las religiones del mundo en hipócrita situación sonríen y aparentan agradabilidad pero en su corazón abominable están en contra de la evangelización del Señor Jesucristo.
La curación del cojo constituía un milagro público y conocido que era imposible no creerlo porque mucha gente lo vio y constató la curación de ese pobre mendigo. Tenían la necesidad de ocultar ese poder de lo Alto que investía a los apóstoles del Señor Jesús: la palabra con todo el poder, en las congregaciones actuales y en las religiones el poder de Dios no está en sus representantes. A ningún papa u arzobispo se le ha visto y oído jamás una curación o un manifiesto de sanidad, se la pasan que dicen “vamos a rezar”.
Esos religiosos son los que ocultan la palabra de Jesucristo, y amable lector si ves a alguien religioso o denominacional ínstales que hablen de la palabra del Señor Jesucristo en tu congregación y verás que en lo menos que te puedas imaginar ya te echaron de ese lugar.
Así les pasó a los religiosos judaicos, no querían que los apóstoles hablaran de Jesús de Nazaret y ante ellos Pedro y Juan les contestaron Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios;
No se refieran a las autoridades, éstas como los romanos en aquéllos días están puestas por Dios y les será difícil imponer prohibiciones a la evangelización espiritual, no como lo hacen las denominaciones en sus “campañas de evangelización” pues distan mucho de apegarse a la escritura.
Y sirva el presente tema para todos aquellos ignorantes de la palabra que se dicen ser creyentes de Jesucristo a que se olviden de hablar contra las autoridades, comportándose como si fueran del mundo. La escritura del nuevo pacto nos dice claramente que no debemos de hablar mal de nuestras autoridades, antes bien debemos de estar orando siempre por ellas en todo momento y poniéndolas todos los días en manos del Señor Jesús. Si la iglesia de Cristo en este mundo no lo hace entonces padeceremos lo que en verdad está sucediendo.
Ahora vamos a leer el final de estos versículos 20 porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído. 21 Ellos entonces les amenazaron y les soltaron, no hallando ningún modo de castigarles, por causa del pueblo; porque todos glorificaban a Dios por lo que se había hecho, 22 ya que el hombre en quien se había hecho este milagro de sanidad, tenía más de cuarenta años.
El poder de Dios está en nosotros y se mueve en nuestro interior por el Espíritu Santo y en el nombre de Jesucristo se hace toda ayuda a los demás miembros del cuerpo y a los que nos rodean. Nadie puede impedir que testifiquemos del poder de Dios y de la vida de Jesucristo, y mucho menos cuando ha sido manifestado ese poder en ayudar algún enfermo, o en cualquier otro milagro.
La demostración del poder de Dios es para alabarlo y glorificarlo, no para enseñorarse de la gente como muchos malos obreros lo hacen, no temas de difundir la palabra del Señor cuando se haya consumado un milagro público. El Espíritu Santo te hará discernir el momento adecuado, el lugar apropiado, nunca interrumpiendo ni alterando el dominio de las instituciones, hay muchos lugares propios para testificar, el Señor Jesús te de sabiduría para difundir su nombre. Amén.

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