Editorial 179
- Cuerpo Editorial

- 9 sept 2017
- 4 Min. de lectura

La paz y gracia del Señor Jesucristo en vuestro espíritu
Destaca un consideración que han comentado los hermanos que leen el blog y ésta consiste en por qué tanta displicencia en mostrar un evangelio “light” en acorde a nuestras debilidades de la carne, lo ven muy relajado y con tendencia a seguir pecando y dejarnos de preocuparnos por nuestros actos.
Y la segunda con respecto a la duda de anteriores comentarios vamos a dar la contestación con un ejemplo en los siguientes pasos:
1.- Dios constituyó a cierto hombre -pongamos un ejemplo didáctico- , a “Juan X”. Como a todos los seres humanos, a éste hombre “Juan” lo profetizó para nacer en, digamos Oaxaca, en el año 1957. Él ha sido diseñado, siguiendo con el ejemplo, para practicar mentira y persuadir a la gente hacer su voluntad entre otras características de su personalidad.
2.- Así transcurre su vida en este mundo entre la práctica constante de diversos pecados, aunado de pertenecer a una religión, secta o denominación, él ya no sabe cómo dejar de pecar, su religiosidad le dice que hace lo incorrecto pero no le dice cómo dejarlo de ser.
3.- En el año 2000, alguien le habla de Jesucristo y cree confesando que Jesucristo es el Hijo de Dios. Es una nueva criatura y forma a ser parte de la familia del Padre. Es salvo y su porvenir es la vida eterna.
Que sucederá después:
El ha creído que Jesucristo murió en la cruz por sus pecados y que la sangre derramada en su muerte lo lava de todo pecado. Así que ya no tiene “Juan” quién lo acuse
La biblia declara que la salvación es por fe y Juanito la declara al creer que Jesús es el Salvador y el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo
Juan sigue teniendo problemas con sus debilidades, se aferra al inciso (a) y consigue la paz de Jesucristo al leer que el amor además cubrirá multitud de pecados. Se llena de la práctica de amor fraternal
En Romanos lee que el Señor condenó el pecado y debilidades en la carne y ciertamente al Padre no le interesa la carne, sino el elma de los creyentes que vivien en fe y por fe
Juan lee que sin sangre no hay remisión de pecados y Jesucristo derramó su sangre como sacrificio a nuestro Padre
El Espíritu Santo que mora en nosotros redarguye del pecado a Juan que pueda seguir cometiendo y todos aquellos que hemos creído en Jesucristo y nos lleva a creer más y más de la bondad de nuestro Padre
Juan lee que nada de lo que reciba el Señor Jesús del Padre, perderá alguno. Esto se requiere entender de la siguiente manera: el Padre salva y te lleva a Cristo. Luego el Señor Jesucristo, con la ayuda del Espíritu Santo, le ayudará a vivir en este mundo y le llevará al Padre. Porque el Señor Jesús ha prometido no perder a nadie, ninguno, sino que lo regresará al Padre. Juan entonces se goza, se alegra y sabe que la perfección llegará y que en ese momento recibe el llamamiento del Padre de esperar la reunión con Cristo en el paraíso, sacándolo por fin de este mundo.
Estimados lectores: ÉSTE ES EL EVANGELIO DE SALVACIÓN. No es un evangelio ligero, esta es la verdad: Jesucristo vino a salvar a los cautivos, él es el que da vida y este blog te anima que seas como el del ejemplo: Juan Pérez CREE “al que cree todo le es posible”.
Porque la Deidad es perfecta en su plan. Pero el diablo, el mundo, los apóstatas, falsos obreros y religiosos no quieren que sepas que el evangelio es de salvación por medio de una fe genuina en Jesucristo.
Jamás el Señor Jesucristo solicita dinero, jamás solicita diezmos, ni solicita promesas humanas para que seas salvo. Él sólo pide que creas que él es el Hijo de Dios. ES TODO. No hay letras cihquitas. Porque la salvación ya se pagó por adelantado y una vez conquistada no se pierde a menos claro que seas cualquiera de los siugientes:
Diablo
Parte del mundo (filosofía, ciencia, o creencia religiosa ajena al evangelio de Cristo)
Apóstata
Falso Obrero
Religioso -líder(es) de alguna secta o religión anteponiéndose a Cristo como Señor-
En cuyas excepciones no son salvos porque éstos NO CREEN. Y como no creen, se oponen, se ofenden, tratar de esquivar, cambiar, tergiversar o eliminar cualquier mención de Jesucristo, porque ellos saben en sus conciencias que son SUPLANTADORES, ladrones y salteadores y esta misma conciencia los condenará. Sabiendo esto, y en pleno uso de sus facultades su deleite es el pecado, el engaño del mundo, dinero, poder, fama y harán lo que sea por tenerlo y mantenerlo. Ésta es su condenación (Leer blog anterior).
Y como seguramente, después de un análisis de conciencia detectas que no eres todo lo anterior, creyendo en Jesucristo ERES SALVO. La única premisa es que jamás dejes de creerlo, porque entonces tu fe es débil y serás presa fácil de los anteriores seres aberrantes. Ellos harán, dirán lo que sea con tal de debilitarte y hacerte sentir inseguro con respecto a Dios y ellos te “harán sentir mejor” cuando sólo les importa lo que puedas darles.
Así que siendo ya salvos, nos queda SER SABIOS EN LA SALVACIÓN, que quiere decir administremos nuestra vida para ganar un galardón en la vida eterna y en el nuevo testamento existen las herramientas que Jesucristo te pide que hagas, que ahora no solo creyéndole sino además amándole y siguendo fielmente cumplas sus mandamientos por guía del Espíritu Santo, llegues a buen puerto. Si crees, eres salvo. Amén.

Comentarios