Así que las iglesias eran confirmadas en la fe
- Cuerpo Editorial

- 1 nov 2017
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El relato que inicia el capítulo 16 en sus primeros versículos pueden ser temerarios y causa de una mala interpretación para los que no se cansan de torcer las escrituras. Vamos pues a transcribir literalmente el capítulo del libro Hechos de los apóstoles.
16 Después llegó a Derbe y a Listra; y he aquí, había allí cierto discípulo llamado Timoteo, hijo de una mujer judía creyente, pero de padre griego; 2 y daban buen testimonio de él los hermanos que estaban en Listra y en Iconio. 3 Quiso Pablo que éste fuese con él; y tomándole, le circuncidó por causa de los judíos que había en aquellos lugares; porque todos sabían que su padre era griego. 4 Y al pasar por las ciudades, les entregaban las ordenanzas que habían acordado los apóstoles y los ancianos que estaban en Jerusalén, para que las guardasen. 5 Así que las iglesias eran confirmadas en la fe, y aumentaban en número cada día.
En el primer versículo se menciona la estancia de Timoteo, futuro evangelista de la fe en el Señor Jesús. Tenía dos nacionalidades: griega y judía, además del gran testimonio para los que lo conocían entre los hermanos, recibió la invitación de Pablo para su ministerio. ¿Hay una debilidad del apóstol de circuncidarlo por causa de los judíos? Aun cuando ya se había dicho por los hermanos que esa práctica pertenecía la nación judaica y no era necesario para los gentiles, sin embargo éste lo hizo por causa de los judíos.
Nótese que ya en ese día las judías no respetaban el no casarse con hombres de otras naciones. Así, los creyentes en Jesucristo no podemos ni debemos casarnos con inconversos, caso contrario el mal estará sobre la vida del hermano o de la hermana desobediente.
En el versículo 4 se confirma que los hermanos apóstoles y ancianos de Jerusalén formulaban ordenanzas para que fuesen guardadas por la iglesia de Cristo en los pueblos gentiles. Esto confirma la mentira del sistema babilónico romano que Pedro fue su primer apóstol y que las primeras ordenanzas las creaba la iglesia en Jerusalén.
Y la confirmación de que este camino es por fe, pues la iglesia se sustenta por fe y que el principio de una declaración de fe es: Cree en el Señor Jesucristo como el Hijo de Dios y entran las promesas a tu vida espiritual.
Y a las congregaciones que mantengan esta verdad, el Padre cumplirá su promesa de aumentar el número de hermanos salvos. Amén.

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