Hombres que han expuesto su vida por el nombre de nuestro Señor Jesucristo
- Cuerpo Editorial

- 5 nov 2017
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Voy a transcribir los siguientes versículos del libro de Hechos de los apóstoles en el capítulo 15:
25 nos ha parecido bien, habiendo llegado a un acuerdo, elegir varones y enviarlos a vosotros con nuestros amados Bernabé y Pablo, 26 hombres que han expuesto su vida por el nombre de nuestro Señor Jesucristo. 27 Así que enviamos a Judas y a Silas, los cuales también de palabra os harán saber lo mismo. 28 Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: 29 que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien. 30 Así, pues, los que fueron enviados descendieron a Antioquía, y reuniendo a la congregación, entregaron la carta; 31 habiendo leído la cual, se regocijaron por la consolación. 32 Y Judas y Silas, como ellos también eran profetas, consolaron y confirmaron a los hermanos con abundancia de palabras. 33 Y pasando algún tiempo allí, fueron despedidos en paz por los hermanos, para volver a aquellos que los habían enviado. 34 Más a Silas le pareció bien el quedarse allí. 35 Y Pablo y Bernabé continuaron en Antioquía, enseñando la palabra del Señor y anunciando el evangelio con otros muchos.
Si vieran cuán importante es estar de acuerdo entre los hermanos para las obras de anunciar el evangelio, pues constituye una fuente de poder de lo Alto. No era fácil anunciar el evangelio ni en lugares judíos como tampoco en tierras gentiles. En el transcurso de la iglesia nunca lo ha sido y en estos momentos menos. La muerte siempre acecha a los verdaderos publicadores del evangelio de la sana doctrina del Señor Jesucristo.
Ahora analicemos: los líderes seudo cristianos, cantantes, los falsos obreros ¿qué con esos? A esos los impulsa satanás para continuar su obra destructora.
Registra el Espíritu Santo que los de Jerusalén en su concilio eligieron hermanos probos en la fe, más debido a algunos judaizantes, les encargaron que los gentiles convertidos, tomaran las siguientes indicaciones 29 que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien.
Estas sencillas abstenciones para los hermanos gentiles y ex-judíos es lo que constituye la ley para los hermanos:
Abstenerse de comer o participar a Lo sacrificado a los ídolos, en ese entonces era común que los pueblos paganos (seguidores de ídolos) ofrecían sacrificios a los ídolos y posteriormente realizar un festín con todas las viandas ofrecidas. Los creyentes en Cristo, con las nuevas disposiciones apostólicas tenían que dejar de participar en esas prácticas religiosas gentiles, así como consumir tales viandas.
Hoy existe una religión incitadora a la idolatría y vemos que muchos creyentes se siguen acercando a esas prácticas demoníacas. ¿Hasta cuándo les amanecerá que la salida de esa religión es para siempre?
Tomar sangre, se estilaba además beber sangre cruda de animales sacrificados a deidades como ritual religioso de iniciaciones o confirmaciones en esos tiempos. Si bien la sangre “transporta vida” en un ser vivo, ya muerto éste pierde esa característica siendo ahora parte de un ser muerto, carroña y por tanto, al contacto con el aire se oxida y atrapa agentes patógenos. Es antihigiénico además de incorrecto, puesto que trasmite enfermedades.
De ahogado, todo animal que perece ahogado es inmundo y trae enfermedades. Esto debido a que el agua trasmite bacterias y los cuerpos dejados en agua se hinchan debido al rápido proceso de descomposición. En la actualidad, hasta el campesino más ignorante (no creo que haya ninguno) sabe que los animales ahogados no son comestibles y por ello, lo dan como pérdida.
De fornicación. Una desobediencia grave ante los ojos del Señor y en el cual los pueblos gentiles no tenían freno, en la carta a los Corintios Pablo explica por el Espíritu Santo en 1 Corintios 5:1.
La fe va acompañada de obras y éstas constituían obedecer estas instrucciones que provenían de los hermanos de Jerusalén y los hermanos, al leer la carta se consolaron grandemente. (No hubo disputas, debates, o reclamaciones) Quien admite la fe en su corazón y su mente lo hace de una manera en que la obediencia es manifiesta (quizá por eso hay muchos que se aprovechan de esta situación para enseñorearse y dominar a los hermanos de la fe).
Se registra además que Judas y Silas eran profetas y eso es muy importante en la iglesia del Señor. El destino de ellos es diferente: Judas regresó a Jerusalén pero Silas permaneció con Pablo y Bernabé en Antioquía, enseñando la palabra del Señor y anunciando el evangelio con otros muchos. La labor de los que han creído es oír la palabra del Señor Jesucristo, las buenas nuevas, la sana doctrina del Señor Jesucristo a la luz. No es predicar el antiguo testamento. Acerca de eso, el apóstol Pedro escribió “ellos ya tienen sus sinagogas en donde enseñan lo de Moisés”.
La iglesia de Jesucristo establecida en toda la tierra oye, proclama, obedece y vive la palabra de Jesucristo. Amén.

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