top of page

Editorial 200

  • Foto del escritor: Cuerpo Editorial
    Cuerpo Editorial
  • 3 feb 2018
  • 2 Min. de lectura

La paz, gracia y conocimiento del Señor Jesucristo en vuestro espíritu


Al llegar a este número de editorial medito en una inquietud muy comentada entre los creyentes (y a pesar de estar largo tiempo en el evangelio) es la difícil comprensión del significado de la frase “conocer el propósito de Dios en su vida”. Es muy utilizada mencionándose en cada diálogo de los hermanos, como si eso fuera relevante. Es cierto que Dios nos hace diferentes a todos sus hijos y cada quien tiene un plan de vida, obras espirituales asignadas, ministerios distintos, localidades diferentes, usos y costumbres según el lugar de donde vives, Etc.


Lo importante es que todos y cada uno de los miembros del cuerpo de Jesucristo tenemos una misma esencia y un mismo propósito en la vida espiritual. Hemos sido creados desde la fundación del mundo, puestos en el mundo para separarnos, tomados para la salvación gratuita, esperanzados en la vida eterna, rescatados de nuestra vana forma de vida, ejercer los dones y frutos del Espíritu Santo, vivir en la práctica constante de la fe, esperanza y amor y otras más expresiones espirituales que nos haga dignos de la vida eterna.


Por ello es imprescindible dar a conocer a los hermanos en la fe del Señor Jesucristo que no consiste en un singular esa acción, sino una pluralidad de sucesos que hay que llevar a cabo para cumplir El propósito de Dios en nuestra vida:


  • Reconocer que fuimos creados desde antes de la fundación del mundo.

  • Creer que Jesucristo es el Hijo del Dios Viviente.

  • Ser ungidos con el Espíritu Santo para vivir en Él.

  • Obedecer el único mandamiento de Dios sobre todos los hombres: a Él oíd.

  • Obedecer los mandamientos de Jesucristo.

  • Reconocer nuestra condición de bienaventurado en el reino de Dios.

  • Llamar a Dios Padre.

  • Leer la palabra del Señor Jesucristo registrada por el Espíritu Santo en el nuevo testamento.

  • Separase de la contaminación espiritual del mundo.

  • Creer en la salvación y el otorgamiento de la vida eterna.

  • Amarnos fraternalmente los creyentes de Jesucristo.

  • Dar testimonio al mundo de nuestra obediencia a Jesucristo y a su palabra.


Este es el propósito de Dios nuestro Padre para el cual fuimos llamados: para ejercer el testimonio de ser considerados profesionales en Cristo recorriendo un camino, renunciándose constantemente para seguir su verdad y tener vida plena de libertad , poder, amor y conocimiento. Amén.



Comentarios


Si tiene alguna duda, sugerencia o comentario, no dude en ponerse en contacto con nosotros al siguiente correo: lasanadoctrina2014@gmail.com

 2025 Buenas Nuevas, Mty. Mx.

bottom of page