Porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.
- Cuerpo Editorial

- 26 may 2018
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Con mucho pesar veo que muchos que se dicen creer en Jesucristo atacan, juzgan, se rebelan contra las autoridades en franca desobediencia los deberes sociales que tenemos los hijos de Dios en este mundo. Quiero suponer que es por ignorancia, pero una vez leído el presente tema dejará de existir ésta, volverá a la congruencia y a la obediencia en las palabras que ha vertido el Espíritu Santo. De los religiosos ni hablamos, pues ya sabemos que ellos no son del Señor Jesús por sus constantes ignorancias y desobediencias a su palabra. Nos referimos a santos y creyentes que profesan la fe en Jesucristo.
Las autoridades pueden estar o no equivocadas, desfavoreciendo al pobre o no, ser o no injustas, más ellas tienen quien las juzgue y es nuestro Padre, Quien es quien que las pone y cuando las quita ya no serán autoridades. De ahí la importancia de orar todos los días por nuestras autoridades para que sigan la voluntad de Dios.
Las autoridades son puestas por Dios, es una prerrogativa que se ha guardado en este mundo, no habiéndolo concedido a su enemigo ya que éste hubiera acabado con toda la humanidad. Las autoridades ejercen el poder investido por las leyes terrenales, esa es su parte debajo del sol. Pero lo que no saben en un terreno espiritual es que ellos tienen una gran cobertura de poder de nuestro Padre, para hacer cumplir la ley sin temor a represalias, ataques a sus personas o a sus familias de parte de la delincuencia. Dios no lo permitirá y lo único que deben estar ocupados en la impartición justa y equitativa de los ordenamientos legales vigentes y no corromperse o tengan una vida operacional de su poder dual. Dios no tolera esa ambigüedad y es hipocresía.
Pon tu boca en el polvo cuando por ignorancia proliferas algún insulto a la autoridad y arrepiéntete de esa acción, es muy clara la instrucción y el testimonio a practicar. Es muy importante aclarar que Dios ha puesto en todo ser humano la conciencia, que no es más que la conjunción de la voz interior de Dios con el yo de los seres humanos. No es el Espíritu Santo. La conciencia forma parte del plan de Dios para actuar en todos los seres humanos y no habrá quien manifieste ignorancia ya que esa provisión existe porque Dios es justo y misericordioso.
Los versículos seis, siete y ocho son mandamientos para cumplirse en nuestro testimonio por el paso de este mundo, de no cumplirlos nos atenemos a sus consecuencias de andar en rebeldía:
6 Pues por esto pagáis también los tributos, porque son servidores de Dios que atienden continuamente a esto mismo.
En nuestro país (México) es una obligación constitucional necesaria para fomentar el desarrollo de una nación, no estamos para cuestionar y recordemos cómo Dios nos ayuda para solventar este mandamiento. Vuelve a recalcar la soberanía de Dios en la imposición de la autoridad.
7 Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra.
Hace una diferencia de tributos e impuestos. Los primeros son cargos a otras naciones y los segundos a las contribuciones de los particulares con el Estado.
Respeto es una cualidad y virtud que debemos manifestar a los del mundo, no sólo a los de la iglesia, como maestros, vecinos, familiares, patrones y jefes, compañeros de trabajo etc.
La honra debe de entenderse como un testimonio de dar reverencia al que se obliga. Las autoridades primeramente, en sus diferentes funciones, legisladores, administradores públicos, jueces, etc., ellos son ayudantes de la preservación de la humanidad, los maestros, los ancianos, los servidores públicos y todos aquéllos en los cuales se quiere honrar por causa del Señor Jesucristo.
Recordemos que el Señor Jesús en su ministerio siempre nos muestra el cumplimiento de tales comportamientos que debemos acatar como hijos de Dios. En la iglesia el amor que se dispense cubre toda formalidad expresa en estos deberes. Aun así es necesario honrar a los que ejercen ministerio, en presbiterio y hermanos ancianos de distinto género.
8 No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.
Tengamos en cuenta que no debemos sujetarnos a esclavitud con nuestra economía o promesas de servicio de hacer O no hacer, cumplamos lo que prometamos y mantengamos el amor de nuestro Padre para con todos los que nos rodean. Una palabra que puede ser controversial es la que implica que el amor prójimo, cumple con la ley. En Cristo nuestro fundamento es el amor y la gracia por fe. Amén.
A continuación la escritura en la cual se basa este tema:
Romanos 13:-1-7
Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. 2 De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos. 3 Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; 4 porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo. 5 Por lo cual es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia. 6 Pues por esto pagáis también los tributos, porque son servidores de Dios que atienden continuamente a esto mismo. 7 Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra. 8 No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.

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