Sino vestíos del Señor Jesucristo
- Cuerpo Editorial

- 26 may 2018
- 3 Min. de lectura

Los mandamientos de la ley mosaica eran en su mayoría conductas que no deberían de hacerse: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y haciendo esto no ofendemos a nadie sino que permanecemos en sosiego con nuestro prójimo. Jesucristo va más allá con la promesa cumplida del Espíritu Santo, un gran poder de dominio propio nos exhorta a vivir en el amor. Y por consiguiente, los parámetros espirituales son más altos y de mayor envergadura al leer su mandamiento sobre el adulterio.
Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. Esto nos hace ir hacia una perfección (ver los mandamientos de Cristo en los blogs 66 al 69)
Es muy sencillo entender la vida en Cristo, aunque por nosotros mismos ha de ser muy difícil se requiere la guianza del Espíritu Santo, sin ello no se puede vivir en el Espíritu. Como carecen los religiosos del Espíritu siguen dogmas y mandamientos humanos ineficaces contra el mal: No tomes, no vayas a bailes, no oigas música pagana, no fumes y otras burdas limitaciones proveniente de mentes enfermas, ignorantes y torpes. Le dan un valor sobreestimado a dichos preceptos carentes de sentido espiritual.
El Señor vino a enseñarnos libertad, a que comprendiéramos que Dios es el que nos hizo y no nosotros a nosotros mismos. Todo depende de Él y lo más importante es que se entienda que nuestro exterior están enmarcados los principios de Jesucristo establecidos en su ministerio, esto es andar en el amor y no salir del amor para estar en perfecta comunión con el Señor Jesús. Una gran diferencia de este blog es que revela la palabra del Señor Jesucristo y demás libros del nuevo pacto; consiste en que la participación de los hijos de Dios por la fe en Jesucristo es su testimonio ante el mundo. No es el conocimiento, ni dotes de oratoria, el hacer milagros o el concentrar mucha gente.
Lo que verdaderamente cuenta es testificar con nuestra conducta el amor de Dios en nosotros, andar como anduvo el Señor Jesucristo en su primera venida, ser ejemplo de amor para con la iglesia y con el mundo.
El día avanza en nuestra vida y habrá de anochecer, por eso necesario andar en Jesucristo como el Espíritu Santo nos ha enseñado haciendo las cosas del Espíritu. Debemos poner todos nuestra esencia en andar a la vista de todos como verdaderos hijos de Dios y dejar las cosas que se practican el mundo. El vestido es lo que nos cubre, el vestido representa el ropaje para las inclemencias del tiempo, es lo que la gente ve y percibe y el Espíritu nos pide que nos vistamos de Jesucristo y dejemos los deseos de nuestra carne.
Mantengamos ese espíritu de ser testigos ante el mundo de que Cristo es el Salvador y Maestro. La fe es el legado que dejaremos a nuestra generación y a la futura generación de que Cristo vendrá por su iglesia. Amén. No existe un mayor legado que el andar en el perfecto vivir en el Espíritu.
9 Porque: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 10 El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor. 11 Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. 12 La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. 13 Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, 14 sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.

Comentarios