Editorial 240
- Cuerpo Editorial

- 11 nov 2018
- 4 Min. de lectura

Hermanos en Cristo Jesús: Paz sea dada a ustedes por medio de su gracia esperanzadora para salir avante de toda situación de prueba, amén.
En el mundo, dentro de cada lengua, idioma o dialecto existen frases, posturas y criterios para cada situación en particular como, por ejemplo: tristeza, alegría, oprobio, ira, desaprobación, apoyo, lealtad, etc.
En el Señor, también contamos con este tipo de estructuras lingüísticas, mas éstas están inspiradas por el Espíritu Santo y no por modas, ideas, sentimientos, pensamientos, conveniencias, necesidades, anhelos, solo por mencionar algunos aspectos.
No olvidemos que el Señor Jesús vino a salvar almas para nuestro Dios y Padre que está en los cielos. No vino a crear un mundo maravilloso irreal lleno de fantasías y situaciones utópicas como:
un mundo donde convivamos con las bestias
Un mundo mejor
Un mundo sin guerras
Un mundo sin religiones
Un mundo con absoluta paz y seguridad
Un mundo sin contaminación ni fronteras
Un mundo con una sola bandera o gobernante
Un cielo donde hagamos de nuevo todo lo que hacíamos aquí
Un cielo donde seamos iguales a los ángeles
Un cielo donde veremos a nuestros ancestros
Un cielo con un portero y una corte burocrática celestial imposible
Etcétera
El Señor Jesús vino a hablarnos de Dios, de Su nueva Voluntad para con nosotros los pecadores, donde a través de escucharle, creerle y confesarle como el Hijo de Dios, TENDREMOS oportunidad a una Eternidad con él y nuestro Padre.
Empero el mundo, al carecer de toda esperanza y salvación crea imágenes, religiones, canciones, libros, pseudociencias, películas, pinturas so la bandera “estaremos bien, no pasa nada… No. Pasará nada”. Unos a otros se engañan diciendo:
Que Dios le tenga en Su santa gloria (no tiene nadie en esta tierra la potestad de salvar o condenar fallecidos o seres vivos)
¡Ah tan bueno(a) que era! Sin comentarios. Tampoco tenemos autoridad de Jueces para decidir qué es bueno o malo de las personas.
Dios le llamó a Su presencia para que haga/diga tal cosa allá en el cielo. Dios tiene el tiempo medido a todos, sujetándolos en un periodo de vida para que le busquen y confíen en Él ¿qué necesidad tiene Dios el Creador de un herrero, dentista, político, jugador, etc.? Él Busca adoradores que le adoren, no empleados o esclavos.
¿Por qué se lo (la) llevó (se fue) tan rápido? Porque no a todos nos fue concedido el mismo tiempo. Así, la misma escritura dice que vivamos siempre en amor y en piedad, pues venimos a dar testimonio, no a vivir una larga vida de placeres aquí.
¡Nos vemos en cielo! El Espíritu Santo nos ha revelado que no hay cielo, sino un paraíso para los que durmamos creyendo a él. Y el Hades para para los que mueran sin confesar a Cristo como el Hijo de Dios.
¡Ojalá se vayan al infierno! De la abundancia del corazón habla la boca. La condenación viene por no creer en Jesucristo, no por el deseo de un mortal insensato. Ahora bien, los que ya están ordenados tanto para hacer el bien, como para realizar el mal, ya tienen predefinido su destino, pues así le plació a Dios.
Este 2 de noviembre (En México) le llevaremos su comida a su altar. Una vez muertos, no hay acceso al mundo de los vivos ya que las almas van hacia donde se les dirige, según la decisión que tomaron mientras estaban con vida: Cristo o la condenación. No pueden comer o beber y esto no es más que una barata idolatría.
Ya está en el cielo, viéndote y cuidándote. Las almas pierden todo contacto con la tierra y los que habitan en ella. No tienen más injerencia en lo que sucede en el presente o futuro, así que no pueden cuidar, prevenir, advertir, visitar, besar, amar, proteger ni miles de acciones cual superhéroes mentirosos.
Vengo del futuro… Vengo del pasado… Patrañas del diablo que engaña al hombre, en su afán de creer poder imitar a Dios en su Omnipresencia con estas ridículas y tontas ideas de viajes a través del tiempo. Aunque “físicamente” es probable, realmente es imposible. La materia, tal y como está constituida no soporta ese tipo de trance al cual sería sometida para alcanzar tales límites.
El mundo se acabará el día… El fin del mundo Será… El fin de la humanidad ocurrirá… El día y la hora de la segunda venida de Cristo o el fin de esta creación, nadie lo sabe, sino el Padre que está en los cielos. Lo único seguro es la causa: debido a la auténtica peste del pecado, la maldad y la rebelión del género humano.
No hay más después de la muerte. Mentes insensatas, incrédulas y mentirosas, en franca rebeldía a lo que Cristo nos dijo y Dios nos ha prometido a través de su evangelio. Y si aún dijesen: “Demuéstrame que existe algo después de la muerte” se contesta con: “Demuéstrame que lo que Cristo dijo es falso”.
Y así podremos proseguir derrumbando todos estos sofismas y muchas más, solo baste decir, que creyendo que Jesucristo como el Hijo de Dios no tendremos necesidad más que saber que estaremos con él, en sus moradas, según el testimonio dado recibiremos nuestra recompensa en un cielo nuevo y una tierra nueva. No podemos enseñar más de lo que está escrito, pero el Espíritu, a quien quiera y sea de propósito podrá revelar lo que está escrito en las cartas epistolares, así como el Apocalipsis al respecto.
¿Desea saber más de lo que es para nosotros los creyentes? Lea por favor el blog 240. Aquí vimos cómo el mundo se auto engaña creyendo mentiras sobre mentiras y continúan con la misma desesperanza.
La paz y esperanza de Cristo Jesús, Señor nuestro, les sea plena, amén.




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