top of page

Y con el mayor placer gastaré lo mío, y aun yo mismo me gastaré del todo por amor a vosotros por amo

  • Foto del escritor: Cuerpo Editorial
    Cuerpo Editorial
  • 3 mar 2019
  • 4 Min. de lectura

Que el amor fraternal y la paz del Señor Jesucristo fluyan como ríos dentro de su ser, amados hermanos y lectores de la sana doctrina de Jesucristo. Los hermanos en el norte de México, cerca de la ciudad de las montañas les saluda con ósculo santo: Saludos.


Bendecimos al Padre de todo espíritu, a nuestro Dios y Padre por otorgarnos una razón para seguir y no fluctuar o caer víctimas de los afanes y sinsabores de este mundo, en Cristo Jesús nuestro Señor, Salvador y Maestro. Él es nuestra fortaleza y Torre Fuerte. Jesucristo es nuestro sostén. Igual para todos los siervos y colaboradores del ministerio de Cristo esparcidos en toda la tierra. Amén.


El apóstol Pablo -en la segunda carta escrita a los hermanos en Corinto capítulo 11 y a partir del versículo catorce- describe su plan de visitarles no tanto en plan de gozo, sino en plan de defensa y confrontación ante las personas que infestaron la congregación contaminándola de iniquidades y fornicaciones, además de querer echarlo afuera a él como enviado de Cristo a instruirles.


Pero haciéndolo, advierte que irá para tratar estos asuntos vitales y no cuestiones triviales o insensatas. Pablo se compara como un padre cuya intención es corregir la mala conducta de sus hijos sin ser gravoso para nadie y así evitar compromisos de cualquier índole. Es imprescindible que quien se diga colaborador de Jesucristo no actúe pronto a aceptar regalos de todo tipo de quien sea, pues el Espíritu demanda astucia como Pablo, autocontrol y juicio sobre codicia o avaricia.


Inclusive va más allá: Invierte en sí mismo en todos los aspectos, sacrificando incluso su propia comodidad y libertad con tal de mostrar (una vez más) amor y paciencia, pero ahora acompañados de fortaleza para afrontar a sus detractores. Nuevamente, no escatima en nada con tal de llamar a convencimiento y desistimiento de seguir ese camino peligroso.


¿Quién ahora sigue este ejemplo de poder, fe y amor? Nadie que no sea movido por el Espíritu Santo. Pablo da los motivos del por qué hacía las cosas, por qué Tito era el emisario correcto para que ellos vieran que nunca hubo vanidad o secrecías por parte de Pablo. Todo lo pone a la luz del Espíritu para convencerlos otra vez de la Verdad -Cristo-.


Y como el Espíritu trasciende los tiempos, el mismo Espíritu nos lleva a hablar en tiempo futuro de ciertas cuestiones (pues Dios sabe las intenciones del corazón) así como Pablo. Ya predecía de lo que iba a encontrar. El testimonio de Tito, además de las posibles réplicas por parte de los corintios. Y no lo dice como condenando o prejuzgando, sino advirtiendo que a Dios nadie engaña y que él sería usado por el Señor Jesús para ahora sí imponer orden y disciplina, pues ya no podía tolerarse esa tibieza.


Pablo termina diciendo que también considera derramar lágrimas por ver el deplorable estado espiritual de los que seguían pecando en inmundicia y fornicación. Debemos aspirar conforme crezcamos a ser padres y madres de los que se van añadiendo, para evitarles leudas y debilidades que posteriormente serían difíciles de erradicar, puesto no hay quien les instruya en el camino del Señor.


Así que, hermanos, debemos ser desprendidos de todo lo que poseamos para que el Señor Jesucristo fluya plenamente en nosotros, los que ya hemos andado un trecho en la fe, dado que es muestra inequívoca de esto, así como el mismo Hijo de Dios se desprendió de todo antes y, de hecho, cumplimos cabalmente: “sed imitadores de mí, así como yo soy de Cristo”. Ponemos la última parte de este capítulo, del versículo catorce hasta el final: Que la paz y gracia de nuestro Señor Jesucristo sea plena en ustedes, amén.

2 Corintios 12:14-21

14 He aquí, por tercera vez estoy preparado para ir a vosotros; y no os seré gravoso, porque no busco lo vuestro, sino a vosotros, pues no deben atesorar los hijos para los padres, sino los padres para los hijos. 15 Y yo con el mayor placer gastaré lo mío, y aun yo mismo me gastaré del todo por amor de vuestras almas, aunque amándoos más, sea amado menos. 16 Pero admitiendo esto, que yo no os he sido carga, sino que como soy astuto, os prendí por engaño, 17 ¿acaso os he engañado por alguno de los que he enviado a vosotros? 18 Rogué a Tito, y envié con él al hermano. ¿Os engañó acaso Tito? ¿No hemos procedido con el mismo espíritu y en las mismas pisadas? 19 ¿Pensáis aún que nos disculpamos con vosotros? Delante de Dios en Cristo hablamos; y todo, muy amados, para vuestra edificación. 20 Pues me temo que cuando llegue, no os halle tales como quiero, y yo sea hallado de vosotros cual no queréis; que haya entre vosotros contiendas, envidias, iras, divisiones, maledicencias, murmuraciones, soberbias, desórdenes; 21 que cuando vuelva, me humille Dios entre vosotros, y quizá tenga que llorar por muchos de los que antes han pecado, y no se han arrepentido de la inmundicia y fornicación y lascivia que han cometido.

Comentarios


Si tiene alguna duda, sugerencia o comentario, no dude en ponerse en contacto con nosotros al siguiente correo: lasanadoctrina2014@gmail.com

 2025 Buenas Nuevas, Mty. Mx.

bottom of page