Editorial 266
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- 19 may 2019
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Primera carta a la iglesia de Jesucristo asentada en la República Argentina.
Los hermanos que participamos de lo que el Padre nos ha dado de gracia en el noreste de México, en el valle cerca de las montañas, enviamos un enorme abrazo y ósculo santo en Jesucristo, Señor nuestro y Rey de Reyes, nuestro Salvador, salud.
Amados hermanos, no hemos sido ignorantes en cuanto a su situación actual en cuanto a política y economía se refiere. Enviamos esta carta para enviarles un mensaje de paz, consuelo, fe y fortaleza en cuanto a estrechez se refiere, pues también a nuestro Padre Celestial ha tenido a bien el tenernos en algunas etapas de la vida en estrechez, pero para bien.
Cuando el Señor concede tengamos dificultades económicas amados creyentes, no necesariamente es por pecado, castigo o disciplina, es también un examen para medir nuestra fe, paciencia, amor, fortaleza en Jesucristo. Los apóstoles vivieron de modo humilde en cuanto al mundo se refiere, pero completos y siempre abastecidos por Cristo.
Cubiertos por Dios Padre no debemos temer nada. Cimentados en Jesucristo estamos a salvo de toda tribulación al mundo, que una vez más es convencido que Dios es amor y el diablo es quien divide, destruye y roba. No perdamos de vista amados hermanos que cielo y la tierra pasarán, pero la palabra de Cristo permanece para siempre.
Es el momento amados hermanos, de guardar nuestro corazón (porque somos uno con ustedes en el Espíritu) en Jesucristo, el todopoderoso HIJO DE DIOS, y Señor nuestro quien nos ha elegido como sus ovejas y aunque ahorita pudiesen algunos andar en valles de sombra el Señor es con ustedes, así como nosotros.
Hay que practicar la humildad, la sencillez, la renunciación al mundo y centrarnos en Cristo, hacer rogativas con fe y luego dar acción de gracias al Padre en el nombre que es sobre todo nombre, nuestro Señor Jesucristo. Nuestro centro, amado pueblo del Señor, es Cristo, solamente Cristo. Doctrinas fuera de Cristo deben ser echadas fuera de nuestra mente y corazón para no ser contaminados y sea más difícil la restauración. Gócense amados hermanos (contrario al mundo que llora, se queja y se lamenta de todo lo que no es favorable) que es su tiempo de purificación, de examen en el Señor.
Es el mejor tiempo de comprar oro, plata, piedras, preciosas, acero, mármol y demás recursos espirituales y edificar en su corazón la habitación que Dios quiere en los que son sus hijos espirituales. No se afanen ni miren hacia los lados como Pedro lo hizo y cayó en el mar embravecido. Salvador tenemos que es Jesucristo. Proveedor tenemos que es el Padre, consejero también y es el Espíritu Santo que revela todo lo que oye de lo que el Padre y el Hijo hablen.
Cimiéntense en la verdadera y única fe, en la de Jesucristo. Un poco de aflicción es necesario para no olvidar que Dios como Padre nunca nos dejará. Si misericordia tiene para con el mundo ¿Qué no la tendrá para con sus propios hijos?
Y, además, pronto será el tiempo que entregado el cuerpo todos, estaremos en nuestra verdadera forma espiritual, frente a Cristo y los vencedores reinando con él y los que no formando parte del cielo nuevo y la tierra nueva en la heredad de nuestro Padre Celestial.
¡Aleluya!
Recordemos la promesa escrita en 1 Corintios 3:14 “Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa”. Y no olvidar que el Señor proveerá, pero debemos tener fe y esperar, no confiar en nuestras propias fuerzas ni andar en pos del dios mamón.
El Señor Jesucristo, hermanos, también tuvo sus momentos de humildad, y nunca le faltó nada. De hecho, toda su vida terrenal tuvo un bajo perfil. Así que no porque estemos a dos mil años de distancia las cosas han cambiado ¡no! Nada hay nuevo debajo del sol.
Y los hermanos ricos deben apoyar a los hermanos pobres, así como el Señor concede sigan teniendo riqueza es para ayudar los hermanos en necesidad para cumplimiento de los mandamientos de Cristo. Recordar esto: quien cierra su corazón para el Señor, voluntariamente se apunta a ser de los últimos en la patria celestial. Esto es transitorio. Y si el Dador alegre, Dios da a todos, ¿por qué el que tiene no da al que tiene? El mundo dice: es tuyo. Pero Dios te dice: Es mío y yo te lo di para que lo des a tus hermanos.
Para el hermano que de lo que puede dar al que no tiene, sepa esto: al Señor le presta y nunca le faltará nada, además que invierte en la eternidad el verdadero oro que no se corrompe ni puede ser robado. Y al hermano que no tiene: no robe, sino espere y ruegue con fe al Señor Jesús, espere su corazón en paz y el Señor responderá.
Amados hermanos, les exhortamos en el amor de Jesucristo a que se centren en leer el nuevo pacto, de Mateo a Apocalipsis, capítulo por capítulo y versículo por versículo, en la versión Reina Valera 1960, para mejor captación de los tesoros espirituales de Cristo que esperan ser descubiertos. Busquemos ser sabios, ricos y poderosos en Cristo, no en el mundo. Añoremos ser parte de los vencedores que reinarán con Jesucristo por mil años.
Nos despedimos pidiendo que oren mucho por nosotros. También tenemos necesidades espirituales de más y mejor revelación gradual en Cristo, porque falta mucho camino por recorrer, así como ustedes. Los colaboradores de Dios en la edición y promulgación del blog “La Sana Doctrina del Señor Jesucristo” les saludan.
La paz y gracia del Señor Jesucristo sea plena en todos ustedes amados hermanos, amén. ¡Ven Señor Jesús por tu iglesia! amén.




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