top of page

¿Qué, pues? Que no obstante, de todas maneras, o por pretexto o por verdad, Cristo es anunciado; y e

  • Foto del escritor: Cuerpo Editorial
    Cuerpo Editorial
  • 1 sept 2019
  • 5 Min. de lectura

Amados hermanos en la fe que nos es dada por gracia del Padre, a través de Jesucristo Señor nuestro, gracia y paz les sean otorgadas, además del conocimiento para ser perfectos en Él y para Él, amén.


En esa segunda extensa parte del capítulo primero, el apóstol Pablo sencillamente nos comunica su propósito, plan y anhelo del futuro próximo en su vida, además de contrastarlos con la voluntad de Dios y Cristo para él en esos momentos.


Según lo redactado en la carta nos da a entender que está en prisión al momento de escribirla, tras lo cual, al estar en encierro tiene mucho tiempo para meditar, orar y ser testimonio a los presos, celadores y jefes de prisión. No da más detalles porque sabe que ese momento fue creado precisamente para que él tuviese la voluntad de escribir esta carta. De estar libre no lo hubiese hecho por estar en la obra.


Por tanto, una lección alterna de este análisis es que la situación en la que estemos durante nuestra vida, sea gozosa o de prueba, es para dar testimonio. Son las buenas obras las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas, en acuerdo con Efesios 2:10.


Al estar nuestro hermano en reposo en la prisión, el Espíritu levanta predicadores que tomen el relevo de Pablo, mientras es restaurado y fortalecido en su celda. Y el mismo Espíritu Santo advierte a Pablo de esto, sabiendo además que muchos lo hacían motivados por la fortaleza que desde prisión les comunicaba, avergonzando con esto nuestro Poderoso Dios y Padre a los adversarios de Cristo.


Pero inmediatamente enseña a los filipenses el hermano Pablo que no todos lo hacían con amor genuino, sino por interés, envidia y contienda. No lo hacían por amor a Cristo, sino para incordiar al apóstol Pablo, pero él refuta todo sentimiento de ataque y por el contrario, glorifica a Cristo porque lo importante es que su evangelio se propague, no importando el fin.


Recordemos amados hermanos Pablo sufría de ataques al interior de las congregaciones por seres contumaces que consideraban sus prisiones no eran a causa del testimonio sino por su rebeldía a guardar la ley, a dirigirse a los gentiles y renunciarse a Cristo y no seguir las costumbres paganas de aquellos tiempos.


Mas, el título de este tema, el versículo 18, es precisamente la esperanza que todos nosotros siempre debemos guardar. ¿Por qué? Porque la obra es de Dios, nosotros somos obreros ejecutores de su Voluntad, no somos supervisores solo empleados, cosa que muchos olvidan y por eso hacen las cosas por contienda como el apóstol afirmaba.


Lo único que importa amados hermanos es que el nombre y el mensaje de amor, paz y salvación de Cristo Jesús en la vida del hombre sean diseminados para que las almas ordenadas para salvación arrebaten este momento glorioso. NO PODEMOS SABOTEAR DE NINGUNA MANERA la obra redentora de Cristo, porque eso es algo deleznable y ¡Líbrenos el Señor de tal cosa horrenda!


Continuando con la reflexión del apóstol, vemos que en ese momento no sabía él si ya era hora de partir o no, puesto que tenía el gozo que el evangelio de Cristo era anunciado por otros y pensaba que él ya no era requerido. No olvidemos que estar preso en esos días era ya prácticamente una sentencia de muerte anunciada, siendo solo Dios el único Poderoso de librarlo de la muerte.


Y a manera de consuelo, esperanza, fe y amor, nos regala el Espíritu otro versículo poderoso: “porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia”. Dicho en otras palabras, es glorioso trabajar teniendo el trabajo de nuestros sueños, pero más gozoso jubilarse con salud y disfrutar de una jugosa pensión.


Pero inmediatamente nuestro hermano en la fe nos declara que, aunque desea partir ya de este mundo para ser consolado por Cristo (pues es el anhelo de todos los que creemos en su nombre) también le gratificaba todavía quedarse por si el mismo Cristo le permitiría ser vaso de su gloria. Su presencia física llenaba de amor, consuelo y enseñanzas a los hermanos de su tiempo. De modo que recapitula y decide acatar la voluntad de Jesucristo en su vida, pues también escribió deseando ver a los filipenses una vez más.


Pero si se da o no la oportunidad el tercer mensaje importante hermanos: nunca tener miedo de los que se oponen al evangelio, y comportarnos como es digno para el evangelio. Los que se oponen, sea quien sea, está al borde de la perdición, mientras que los que avanzan firmes en Cristo, se fortalecen en salvación, gracia dada por el Padre.


Y termina el apóstol diciendo esto: “Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no solo que creáis en él, sino también que padezcáis por él, teniendo el mismo conflicto que habéis visto en mí, y ahora oís que hay en mí”. No a todos les es concedido y, ciertamente alguna vez meditaremos como él en esto, si anhelar partir o anhelar quedarnos, pero fuere como fuere, destino seguro en Cristo tendremos ¡Aleluya!


Ponemos el fundamento encontrado en: Filipenses 1: 12-30. La paz, conocimiento y amor en Cristo, además de la esperanza de eternidad asegurada por creer y mantenernos en él sea en todos ustedes amados, amén.


12 Quiero que sepáis, hermanos, que las cosas que me han sucedido, han redundado más bien para el progreso del evangelio, 13 de tal manera que mis prisiones se han hecho patentes en Cristo en todo el pretorio, y a todos los demás. 14 Y la mayoría de los hermanos, cobrando ánimo en el Señor con mis prisiones, se atreven mucho más a hablar la palabra sin temor. 15 Algunos, a la verdad, predican a Cristo por envidia y contienda; pero otros de buena voluntad. 16 Los unos anuncian a Cristo por contención, no sinceramente, pensando añadir aflicción a mis prisiones; 17 pero los otros por amor, sabiendo que estoy puesto para la defensa del evangelio. 18 ¿Qué, pues? Que no obstante, de todas maneras, o por pretexto o por verdad, Cristo es anunciado; y en esto me gozo, y me gozaré aún. 19 Porque sé que por vuestra oración y la suministración del Espíritu de Jesucristo, esto resultará en mi liberación, 20 conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será magnificado Cristo en mi cuerpo, o por vida o por muerte. 21 Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. 22 Mas si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger. 23 Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor; 24 pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros. 25 Y confiado en esto, sé que quedaré, que aún permaneceré con todos vosotros, para vuestro provecho y gozo de la fe, 26 para que abunde vuestra gloria de mí en Cristo Jesús por mi presencia otra vez entre vosotros. 27 Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio, 28 y en nada intimidados por los que se oponen, que para ellos ciertamente es indicio de perdición, mas para vosotros de salvación; y esto de Dios. 29 Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él, 30 teniendo el mismo conflicto que habéis visto en mí, y ahora oís que hay en mí.



Comentarios


Si tiene alguna duda, sugerencia o comentario, no dude en ponerse en contacto con nosotros al siguiente correo: lasanadoctrina2014@gmail.com

 2025 Buenas Nuevas, Mty. Mx.

bottom of page