Editorial 299
- Cuerpo Editorial

- 29 dic 2019
- 7 Min. de lectura

Equilibrio espiritual (Segundo ejercicio)
Los hijos de Dios no debemos estar ociosos o conformes con el contenido de nuestra sabiduría en Jesucristo, la fuente de nuestra vida espiritual procede del Espíritu Santo que es inagotable e infinito de poder y conocimiento y busca que todos los hijos de Dios por le fe en el Señor Jesucristo sean aptos para toda buena obra tanto en los deberes sociales en la iglesia y ante los hombres, y en la ejercitación en el Espíritu.
Durante el blog anterior Equilibrio espiritual 1, se mostraron 14 áreas importantes que debemos ejercer en nuestras vidas a fin de estar ocupados y ser útiles en el testimonio y servicio a la iglesia. No durmamos y mantengámonos espiritualmente atentos a todos los momentos de nuestra vida.
Lo importante es que aun tienes tiempo de participar en tu entorno a cumplir con el modelo de ir a la búsqueda de tu propósito en esta vida, este ejercicio es personal y determina tu grado de conciencia en ti mismo si lo estas llevando a cabo en tu vida. El parámetro es de 0 que significa que no lo estas practicando hasta el 10 que es lo más alto y consideras que te entregas a esa actividad, siendo estos números arbitrarios y aplicables solo a ti.
Por favor lee; cuidadosamente los siguientes versículos, propios de las áreas que debemos estar realizando en el evangelio de nuestro Señor. La intención de este ejercicio es para que te reafirmes día a día en las cosas de nuestro Señor Jesús: es personal y confidencial. Comenta de esto a los hermanos que conoces para que también lo consulten, mediten y contesten cuidadosamente, del cero al diez al final del ejercicio.
El único interés de este blog es que vivas una vida espiritual plena de obediencia a Dios, en posteriores blogs te haremos un tercer ejercicio de otras áreas también importantes que debemos de ejercitar los hijos de Dios por la fe en Jesucristo.
En la vida de un creyente también tiene que evaluarse el andar para ser buen testimonio no sólo ante otros creyentes, sino para con los incrédulos ya que, según nos comportemos, será el nombre del Señor reconocido o blasfemado.
Es por eso que a partir de este momento, debes programar un tiempo de meditación en el Espíritu para que te analices y veas en que tienes que empezar a trabajar, en lo que tienes que mantener y en lo que te debes de renunciar, pues la vida es corta y el camino de salvación ha de recorrerse.
1.- ¿Ofrendas a los hermanos cuando Dios te ha prosperado?
Hechos 20:35 En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.
Romanos 15:26 Porque Macedonia y Acaya tuvieron a bien hacer una ofrenda para los pobres que hay entre los santos que están en Jerusalén.
1 Corintios 16:1-2 En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia. 2 Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas.
2.- ¿Qué tanto el Espíritu te muestra el amor al prójimo?
Santiago 2:8 Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis;
Mateo 19:18-19 Le dijo: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio. 19 Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
Romanos 15:1-2 Así que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles, y no agradarnos a nosotros mismos. 2 Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno, para edificación.
3.- ¿Qué tanto se cumple la promesa de tu bienaventuranza que hay en ti?
Mateo 5:3-11 Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. 4 Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación. 5 Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad. 6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. 7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. 8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios. 9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. 10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. 11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.
Lucas 11:28 Y él dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan.
Juan 13:16-17 De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió. 17 Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis.
4.- ¿Ejerces el don del Espíritu Santo o está pasando algo en tu vida espiritual que no te permite practicarlo?
1 Timoteo 4:14 No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio.
1 Corintios 1:7 de tal manera que nada os falta en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo;
1 Corintios 7:7 Quisiera más bien que todos los hombres fuesen como yo; pero cada uno tiene su propio don de Dios, uno a la verdad de un modo, y otro de otro.
1 Corintios 12:31 Procurad, pues, los dones mejores. Más yo os muestro un camino aún más excelente.
Efesios 4:7-8 Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo. 8 Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres.
Romanos 11:29 Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.
Romanos 12:6 De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe;
5.- ¿Anhelas la venida del Señor Jesucristo todos los días?
Juan 14:3 Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
1 Corintios 16:22 El que no amare al Señor Jesucristo, sea anatema. El Señor viene.
1 Tesalonicenses 5:2 Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche;
Hebreos 10:36-37 porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa. 37 Porque aún un poquito, Y el que ha de venir vendrá, y no tardará.
Apocalipsis 22:7 ¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro.
Apocalipsis 22:20 El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús.
6.- ¿Qué tanto te renuncias a tí mismo?
Lucas 14:33 Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.
Tito 2:12 enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente,
Mateo 16:24 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.
7.- ¿Estás perdonando las ofensas?
Mateo 6:12 y 14 Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. 14 Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial;
Mateo 18:21-22 Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? 22 Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.
Colosenses 3:13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
Efesios 4:32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
8.- ¿Ejerces el ministerio que te han otorgado?
Hechos 6:4 Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra.
1 Corintios 12:5 Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo.
Efesios 4:12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,
Colosenses 4:17 Decid a Arquipo: Mira que cumplas el ministerio que recibiste en el Señor.
1 Pedro 4:11 Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.
9.- ¿Qué tanto te pones la armadura espiritual?
Efesios 6:1 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.
Efesios 6:12-18 12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. 13 Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. 14 Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, 15 y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. 16 Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. 17 Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; 18 orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos;
10.- ¿Te estas apartando de las corrientes del mundo?
1 Juan 2:15 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.
1 Juan 5:19 Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno.
Santiago 4:4 ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.
Juan 12:25 El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará.
Juan 15:18-19 Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. 19 Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece.
Recuerda amado lector: la sabiduría es la aplicación del conocimiento y el conocimiento es el entendimiento de un asunto. Por tanto, una persona sabia ejecuta en sí misma todo lo que ha aprendido y con el tiempo la pule y la perfecciona hasta ser ejemplo a otros en lo que hace. Amén. Los hijos de Dios debemos estar ocupados en las cosas del Señor Jesús para que nos halle fieles en su obra. Amén.




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