Exhorto, ante todo a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos
- Cuerpo Editorial

- 9 mar 2020
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La paz, amor y gracia de nuestro Señor Jesucristo sea en todos ustedes amados hermanos. Continuamos la lectura en orden del nuevo pacto y hoy toca contestar las preguntas simples, pero necesarias: ¿para qué orar? ¿por qué debemos orar? ¿sirve de algo orar de continuo por alguna cosa?
De entrada, el apóstol Pablo manda recordar el propósito de iglesia es tener todo bajo un control espiritual: orar por todos los hombres (hago un hincapié que el término “hombres” se refiere en nuestros días a la especia humana, no tanto al género, pues la oración es hacia todo tipo de persona que esté viva) por los reyes y los que están en eminencia para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.
Como el humano natural es sujeto a ser desobediente, rebelde, mentiroso y malo por el pecado es mandatorio pidamos por estas personas, las que forman parte de nuestro círculo social y básicamente rogar por: misericordia, sanidad, salvación, paz, ayuda, etcétera; la hermandad: paz, amor, gracia, librar de toda tentación y de todo mal, fortaleza, fe, bendiciones de lo Alto, entre muchas otras cosas más; por las autoridades: paz, sobriedad, justicia, no corrupción, no injusticia, libertad de predicar a Jesucristo, gobernabilidad, por mencionar algunas cosas; los que están en eminencia: lo mismo que las autoridades y, además, salvación, no acepción de personas, nos libre de todo mal y envidias, como ejemplos básicos.
Otra razón de peso para orar es porque le agrada a Dios, considerando esta acción como buena, y conforme a la fe que profesemos cuando, por ejemplo, pedimos por el alma de alguien, si no está en los planes de Dios, pero insistimos fervorosamente en humildad y sinceridad, el Señor nos concede tal alma.
Dios como Padre, quisiera que todos fueran salvos: pero no todos quieren creer en Él como nuestro Salvador por medio de Jesucristo, Señor nuestro y quien dice la verdad respecto de Dios y no todos lo hacen; pero nosotros con orar podríamos lograr un cambio en esta realidad dolorosa de realizarse bien y de continuo, por medio del Espíritu Santo.
Como solo Jesucristo sabe la verdad de quién es Dios, por qué Él desea ser nuestro Padre, y como solo él puede enseñarnos a cómo hallar gracia y reconciliación de Dios es por eso que solo él es mediador entre Dios y los hombres: no solamente porque es su Hijo, sino porque solo él trae el mensaje desde los cielos de cómo acercarnos al Padre: digámoslo de este modo: el Señor Jesús es el único asesor experto en salvación autorizado por Dios en la tierra. Como evidencia adicional, él solo murió en su cruz. Sólo él fue resucitado al tercer día y sólo él ascendió. Sólo él, asimismo, habrá de venir.
Con esto separamos a Cristo de las demás figuras y entes religiosos que algunos diabólicamente pretender igualar, fraternizar y hermanar con él para engañar a muchos como diciendo: “hay muchas maneras de estar bien con Dios”. No. Solo una y es Jesucristo.
Pablo manifiesta que el motivo por el cual el Señor Jesús lo eligió como predicador y apóstol para ser maestro de los gentiles en fe y en verdad, es porque tenía el conocimiento firmemente entendido y ubicado en la verdad que es Cristo. Además de su ferviente amor por Dios y su amplio conocimiento del mundo en ese entonces. Y con la guía del Espíritu Santo, fue capaz de asombrarnos aun en nuestros días de la gran capacidad de enseñar la doctrina mediante cartas, discursos y hechos la verdad quien es Jesucristo, amén.
Dejaremos el tema hasta aquí, el versículo 7 del segundo capítulo de la primera carta a Timoteo, dado que lo siguiente, aunque es volver al tema principal de la oración son ahora aspectos que el Espíritu concede revelar según el género su rol, actividades e importancia, debiendo ser cautos y sabios para comprender por el mismo Espíritu por qué esto continúa vigente y no debemos nosotros apropiarnos de corrientes perversas humanas que quieren desvirtuar el orden espiritual de Dios.
Mientras tanto, que la paz, el amor y la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea en ustedes, amados hermanos, amén.
1 Timoteo 2:1-7
Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; 2 por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. 3 Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, 4 el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. 5 Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, 6 el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo. 7 Para esto yo fui constituido predicador y apóstol (digo verdad en Cristo, no miento), y maestro de los gentiles en fe y verdad.

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