Editorial 312
- Cuerpo Editorial

- 29 mar 2020
- 2 Min. de lectura

¿Por qué la Reina Valera 1960?
Amados hermanos en Jesucristo, poderoso Hijo de Dios, Señor, Salvador y Maestro nuestro; enviamos a ustedes todo nuestro amor fraternal, nuestras salutaciones y nuestra esperanza en él, en medio de esta situación que el mundo enloquece por no confiar en Dios: Gracia, paz y amor del Señor Jesús esté rebosante en su espíritu, amén.
Hoy hablaremos del por qué en nuestro parecer conviene usar la escritura de la biblia en la versión Reina Valera, versión 1960. En el Espíritu Santo hemos revisado numerosas versiones del nuevo pacto y hemos encontrado mucha leuda doctrinal en las versiones más modernas que la que referimos para lectura, enseñanza y edificación en cuanto a la sana doctrina.
Nuestro fundamento es Jesucristo, Señor nuestro. Eso nunca cambiará pues nuestra fe se vierte en esta petición hacia nuestro Padre. Somos celosos guardianes de la sana doctrina porque no tenemos a quién más recurrir para hallar la gracia delante del Padre. Y la versión castellana en esta revisión, desde que nacimos en la fe nos fue otorgada por el Señor en manos de los hermanos que en nuestros inicios nos llevaron el mensaje de salvación.
De acuerdo con la escritura, donde declara que todas las cosas son para bien para los hijos de Dios está incluida esta acción de ser enseñados. De modo, conforme pasó el tiempo, fuimos creciendo y alejándonos por gracia suya de las denominaciones, sectas y templos que paulatinamente se aferran a Laodicea.
Es mejor permanecer en la promesa de Filadelfia, de lo que hablaremos en próximos números cuando lleguemos a Apocalipsis.
Al leer otras versiones encontramos muchas palabras cambiadas que tergiversan horrendamente el sentido de la doctrina. Una sinonimia alimentada por satanás y el hombre perverso que altera el sentido y la dirección de lo escrito. Como quien dice, le quitan el filo a la espada para que ya no corte, sino de un suave masaje.
Por eso amados hermanos, en el nombre del Señor Jesucristo solicitamos consideren esto: procuren enseñarse en la versión 1960, porque en esos años el avivamiento por la fe en Cristo era más fuerte que ahora: solo hay hoy ambición y cosas terrenales. El deseo presuroso de dejar de ser congregaciones en Cristo para ser sinagogas de satanás.
Y de nuevo recordar dar como única preferencia la lectura ordenada, capítulo por capítulo y versículo por versículo del nuevo testamento, porque esta es la verdadera palabra dada a nosotros los gentiles: el agua viva escrita. Nuestra peña que debemos tocar con fe y el Espíritu Santo nos dará fuerza para entenderla y disfrutar los tesoros inescrutables de Cristo, porque ¿qué abogado no lee lo más reciente de las leyes de su país para mantenerse vigente? ¿Acaso los médicos no revisan las nuevas tendencias de conocimiento en sus diferentes ramas? ¿No las profesiones revisan las cargas académicas para atender prontamente las nuevas necesidades de atención a las actividades de la sociedad? Entonces ¿por qué quedarse en el antiguo pacto?
El poder de la fe es acción, y en fe hermanos amados, mantengámonos en un mismo criterio, en una misma fe, un mismo bautismo, una misma doctrina. Que la paz, el amor, la fe y la esperanza en el Señor Jesús estén en su espíritu, amén. ¡Nuestro amado Cordero viene pronto! Amén.




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