Pero el Señor estuvo a mi lado y me dio fuerzas
- Cuerpo Editorial

- 14 jun 2020
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Amados hermanos y lectores debido a la bendición concedida por nuestro Señor: gracia y paz les sean dispensadas a través del Espíritu Santo en ustedes donde quiera que se encuentren, tengan el amor de Cristo en plenitud ardiendo intensamente como el sol de mediodía en verano. Paz y salud.
Terminan el capítulo y la carta con las cuestiones terrenales, en las cuales el apóstol solicita ayuda a Timoteo, porque Pablo ya viejo, fue desamparado por este tipo de personas, las cuales creyendo dejan de servir a nuestro amado Cristo siendo tentados y seducidos por las cuestiones del mundo se apartan haciendo su voluntad y no más la de Cristo. En esto conoceréis a quienes se dicen ser y no son. A otros colaboradores les envió a sus diferentes destinos y comenta que solo Lucas estuvo con él. Pide refuerzos con el hermano Marcos para que le sea su auxiliar.
También le pide cosas seculares, porque no debemos olvidar también Pablo fue humano, tanto el capote como los libros y pergaminos simbolizan cosas y herramientas que nosotros como humanos necesitamos para atendernos en esta tierra.
Hemos descrito de qué manera fuimos llamados a la fe en varias ocasiones, pero aquí Pablo demuestra que los padecimientos son parte de los gajes de oficio, así que si cualquier que se dice que es algo de Cristo (apóstol, predicador, evangelista) y no tiene heridas físicas como Cristo y los hermanos apóstoles, el tal es mentiroso.
Alejandro el calderero representa al poder clerical, económico o político de cierta región: entes poderosos que nunca tendrán la mínima intención de dejar pasar libremente o coexistir el evangelio de Cristo, puesto que implicaría su ruina inmediata. Estos entes son representados por personas destinadas ya a ser vasos de deshonra y, para que el apóstol diga: “El Señor le pague conforme a sus hechos” es porque no están ordenados para la salvación.
En cuanto a los hermanos quienes nos traicionan y dejan solos en los momentos de prueba y más apremio ¿no hicieron primero eso los discípulos al mismísimo Hijo de Dios en el huerto? ¿Entonces cuál es el apuro si ya está profetizado y, además, es para aprender a no confiar en la carne? De manera que solo hay que perdonar y olvidar para que el enemigo no tome posesión de trinchera alguna.
No olvidemos debemos estar solos porque somos nosotros quienes estamos ordenados a cumplir con cierto testimonio, nadie más. Por esto es que es necesario nos dejen solos. Así como a Pablo, así a los demás siervos de nuestro Señor, así nosotros alguna vez en nuestra vida espiritual.
Recordemos también, que pase lo que pase ya estamos ordenados para la vida eterna, entonces el Señor mismo no permitirá se exceda el mal sobre nosotros. Porque el mismo Cristo fue protegido por el Padre en sus tribulaciones. El Padre nunca permitió que alguien osara hacer más de lo que estaba escrito de lo que iba el Hijo a padecer. Así como Pablo lo refirió, así a los demás siervos de nuestro Señor, así nosotros siempre en nuestra vida espiritual.
Termina el apóstol con las debidas salutaciones personales a Timoteo y la bendición final. Así mismo nosotros ahora, deseamos en el Señor que sean todos ustedes bendecidos y restaurados. Los de la región Noreste de México, en la ciudad grande, enviamos nuestro amor espiritual en Cristo Jesús, Señor nuestro, amén. Dejamos a su consideración lo escrito en el capítulo 4, versículos 9 al 22 de la segunda carta escrita por el apóstol Pablo al hermano evangelista Timoteo.
La paz, gracia y paz de nuestro Señor Jesús sean en todos ustedes amados, amén.
9 Procura venir pronto a verme, 10 porque Demas me ha desamparado, amando este mundo, y se ha ido a Tesalónica. Crescente fue a Galacia, y Tito a Dalmacia. 11 Sólo Lucas está conmigo. Toma a Marcos y tráele contigo, porque me es útil para el ministerio. 12 A Tíquico lo envié a Éfeso. 13 Trae, cuando vengas, el capote que dejé en Troas en casa de Carpo, y los libros, mayormente los pergaminos. 14 Alejandro el calderero me ha causado muchos males; el Señor le pague conforme a sus hechos. 15 Guárdate tú también de él, pues en gran manera se ha opuesto a nuestras palabras. 16 En mi primera defensa ninguno estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon; no les sea tomado en cuenta. 17 Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas, para que por mí fuese cumplida la predicación, y que todos los gentiles oyesen. Así fui librado de la boca del león. 18 Y el Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial. A él sea gloria por los siglos de los siglos. Amén. 19 Saluda a Prisca y a Aquila, y a la casa de Onesíforo. 20 Erasto se quedó en Corinto, y a Trófimo dejé en Mileto enfermo. 21 Procura venir antes del invierno. Eubulo te saluda, y Pudente, Lino, Claudia y todos los hermanos. 22 El Señor Jesucristo esté con tu espíritu. La gracia sea con vosotros. Amén.

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