Las tecnologías de información al servicio del evangelio
- Cuerpo Editorial

- 22 ago 2020
- 3 Min. de lectura

Amados hermanos, lectores y seguidores dispersos en toda la Tierra: la paz, gracia, amor y sabiduría del Señor Jesucristo esté en vuestro espíritu, amén.
En los tiempos del hombre notamos que éste cumple cabalmente una de las características de Dios: ser y estar. Para conjugar estos verbos a la perfección se requieren muchas cosas, como la alimentación, el sueño, el estudio, el trabajo, la reproducción y el descanso, entre otras cosas más.
Sin embargo, una actividad que va de la mano con lo anterior es la búsqueda y necesidad de información del entorno circundante para sacar el mayor provecho posible. Desde los tiempos antiguos ejemplos hay muchos, hombres que analizaron la realidad desde un modo de vista diferente y gracias a eso, comenzaron a crear nuevas y mejores formas de hacer las cosas. Con el uso de insumos obtenidos de la naturaleza se logró conocimiento, se construyeron artefactos complementarios al trabajo manual que derivó en la mejora y rapidez de los procesos.
Dios, en la lectura del Génesis, realizó el mismo procedimiento. La forma en cómo se relata este suceso expone el modo progresivo en que Él realizó lo que ahora vemos y tenemos: la naturaleza con sus leyes, expedidas por él y con ángeles a cargo de que sean respetadas.
También el Señor Jesús realizó el uso de lo que estuvo disponible en su tiempo para predicar el evangelio. Por ejemplo, cuando predicaba, utilizaba las alturas, como la barca o bien sobre el monte para aprovechar la acústica a su favor y fuese oído. En el caso del milagro de la conversión del vino en agua, utilizó a ésta para causar un efecto de sorpresa entre los testigos de esa boda.
Los milagros, hermanos, son modos de comunicar el poder de Dios, para beneficio del hombre. Por esto mismo el Padre concedió esta gracia a nuestro Señor para hacernos saber que Él, como Creador, ha dispuesto toda esta sabiduría de la naturaleza bajo su mano, para que, confiados en Él, pidamos con el propósito de ser escuchados y atendidos. Por el Espíritu pediremos lo que conviene.
De hecho, la oración misma es otro modo de comunicación. Personal e íntimo. Los apóstoles mediante la predicación verbal, asistiendo a lugares públicos, demostrando el poder por medio del Señor Jesús y dando testimonio, era la manera de hacer llevar el mensaje de vida eterna. Pero esto dejó de ser suficiente, puesto que la vida humana es corta, la mies es mucha y los obreros pocos.
En la iglesia se crearon los diáconos como ministerio de formación de más siervos de Cristo para buen testimonio hacia la fe. También mensajeros y cartas, como tenemos a Pablo, Lucas, Pedro y Juan, entre otros que dejaron por medio del Espíritu Santo, evidencia de su presente para las futuras generaciones. Dichas cartas fueron luego leídas y transmitidas de modo oral.
Posteriormente el Padre concedió la imprenta, tras lo cual el mensaje de vida fue puesto en letras y a través de diversas revisiones, tenemos en cualquier librería lugares dónde comprar biblias. La radio y la televisión, la prensa y el teléfono son otros modos que el Señor ha concedido a hombres y mujeres con fe esparzan las buenas nuevas. Obviamente, el enemigo ha causado algunos males entre algunos llevándolos a la apostasía, pero no es tema de este blog hoy.
Por si esto fuera poco, ahora internet hace escena con todas las posibilidades de alcance global. El punto, amados hermanos, es que, si tenemos modo de dar testimonio mediante redes sociales, foros, chats, blogs, estados, confesemos que el Señor Jesucristo es el Hijo de Dios.
Si el Señor nos concede acceso a estas tecnologías de información, no es para contaminarnos, dejarnos guiar por tendencias ociosas, oscura, vanas y superficiales. No es para andar a la moda, sino que es para prepararnos en dar testimonio de nuestro Señor a través de ello.
Porque llegará el tiempo que, pasada la gracia, ya no habrá necesidad de eso: el Señor Jesús vendrá por su iglesia primero y de nuevo él, ahora como rey victorioso regirá a todas las naciones con vara de hierro para cumplir la Voluntad del Padre. Mejor comunicador de los cielos no hay.
Así que, en lo que nos toca, seamos congruentes con nuestro decir y hacer. Cuando sea posible, informemos que Jesucristo es el Hijo de Dios, que Dios le levantó de los muertos, Dios busca adoradores verdaderos, Dios quiere ser el Padre de la humanidad. Esto es lo que nos toca, aprovechar la tecnología al servicio de Cristo, así como los apóstoles tomaron ventaja de la escritura y cartas.
La paz del Señor Jesucristo esté en todos ustedes amados. Pidan revelación al Padre a través de Cristo por medio del Espíritu Santo sobre qué decir, cuándo decir y en dónde dar testimonio. Amén.

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