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Editorial 343 - La pandemia

  • Foto del escritor: Cuerpo Editorial
    Cuerpo Editorial
  • 31 oct 2020
  • 4 Min. de lectura

Aviso importante

El uso de cubrebocas, la sana distancia, el lavado de manos, el quedarse en casa a las personas de sesenta años o más y a los enfermos de algunos males con morbilidad, son recomendaciones de la comunidad científica de la salud para detener la enfermedad del COVID19, por lo que este blog sugiere a la población del mundo la sujeción a dichos preceptos.

Estimados Hermanos de la fe en Jesucristo que viven en Argentina, Colombia y Perú:

La paz del Señor Jesucristo en vuestro espíritu. Amén.


Hoy la pandemia en el mundo se ve cada día al alza en contagios y defunciones, los organismos internacionales están en alerta máxima y en preocupación constante: autoridades gubernamentales, directores de hospitales privados y públicos, y sociedad en general.


En mi espíritu, alma y cuerpo tengo paz al tener el conocimiento que hace dos mil años en la primera venida del Señor Jesucristo el pueblo de Israel y en todo el mundo era azotado con un flagelo denominado lepra, aunque con el poder de Dios limpió y sanó leprosos, no erradicó la lepra y aceptó el confinamiento de dichas personas en lugares apartados del pueblo.


Hoy en este tiempo tengo fe que el COVID 19 no es para los creyentes en Jesucristo, sino constituye una brillante oportunidad a la humanidad de volver los ojos a Dios, es importante dar testimonio ante los hombres y ser testigos de las maravillas que el Padre y nuestro Señor Jesucristo realicen con motivo de nuestra intercesión que efectuemos por los que nos rodean. Vuelvo a insistir que ya estamos en el “principio de dolores”, más aún falta tiempo para el advenimiento del tiempo final.


Debemos recordar el principio establecido en su escritura y vivirlo por fe “si Dios con nosotros quién contra nosotros” por lo que nuestro Dios es un Dios de orden y ha establecido que para todo hombre su cabeza es Jesucristo: esto se debe interpretar conforme al Espíritu Santo.


No obstante, la cabeza está constituida por diversos órganos y sentidos, de los cuales hoy solo explicaré uno de ellos: el principal, que es nuestro cerebro: por consiguiente, la mente debe estar llena de Cristo. Esto es que nuestros pensamientos, memoria, inteligencia, sabiduría, juicio y demás funciones del cerebro deben estar impregnados de conocer la voluntad de Cristo.


Además, los cuatro sentidos principales están en nuestra cabeza: ojos que representan nuestra vista a Jesucristo y no ver a nuestros alrededores porque nos hundimos; los oídos para estar atentos a escuchar la palabra del Señor Jesucristo su verdad, mandamientos y promesas. La nariz por la cual debemos respirar e impregnar con nuestro olor fragante de aplicar la palabra de Jesucristo a nuestro Dios y la boca en la cual debemos degustar y beber la palabra de nuestro Señor Jesús; de confesar y proclamar que Jesucristo es el Hijo de Dios y el segundo advenimiento de nuestro Señor o sea debemos de estar inmersos en todo nuestro ser de la vida espiritual que nos demanda nuestro Padre.


Ahora bien, siendo Jesucristo cabeza de su cuerpo (creyentes de Jesucristo que formamos su iglesia) ha dejado un sentido importante para la Humanidad. En cuanto al tacto, como lo podemos ver en el capítulo 17 de los Hechos de los apóstoles dice: “para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros.”


¿Qué debemos hacer los hijos de Dios para estar en Su perfecta voluntad en esta pandemia? Obedecer las siguientes reglas prácticas y sencillas que constituyen el modo en que debemos vivir y dar testimonio:


a) Congregarse en el nombre de Jesucristo en su casa. Conforme a Mateo 18: versículos 19 y 20: Otra vez os digo, que, si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. 20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. (Esto constituye el principio de la iglesia). También con la ayuda de la tecnología se pueden conectar por medio del chat)

b) Apartarse de todos aquellos que se dicen (pastor en singular). En una congregación genuina y auténtica de Jesucristo deben constituirse pastores o ancianos.

c) Orar al Padre para que levante una propagación del evangelio de Jesucristo en todo el mundo, recuerden que él es el que envía las almas a Jesucristo.

d) Pedir al Señor Jesucristo que constituya apóstoles y evangelistas a llevar Su sana doctrina a todo el país en que vivas. Recuerda lo que está escrito en Tito “la palabra de Dios no está presa”

e) Creer en la promesa del Señor Jesucristo que Él está con nosotros hasta el fin de los siglos y como miembros de su cuerpo nos cuida y protege de toda esta contingencia de salud.


Amados hermanos: este blog tiene el propósito fundamental de llevar a los hermanos directamente a Jesucristo y también a nuevas criaturas que estén sedientas de la verdad, a través de la lectura del Nuevo Testamento inspirada por el Espíritu Santo y, si al testificar que “Jesucristo es el Hijo de Dios”, recibimos el Espíritu Santo, nos será sencillo leer su palabra inspirada descrita en dicho Testamento.


Tengamos paz en Cristo, vivamos por fe, amémonos con amor fraternal siendo solícitos con los demás hermanos y mantengamos la esperanza de la venida del Señor Jesucristo. Aun cuando sabemos que nuestra ciudadanía está en los cielos debemos orar para que las almas de nuestros connacionales sean salvas y sanas. Amén.


P. D. En el inicio del presente editorial viene un anuncio importante a seguir, nosotros como hijos de Dios y por causa de no ofender a las autoridades hagamos lo mismo. Aun cuando reconocemos que es el Señor Jesucristo el que nos protege de todo mal.

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