top of page

Jesús enseña contra las tradiciones humanas

  • Foto del escritor: Cuerpo Editorial
    Cuerpo Editorial
  • hace 3 días
  • 5 Min. de lectura

Actualizado: hace 2 días

Que la paz, gracia y sabiduría de nuestro Señor Jesucristo sean a todos ustedes, amados hermanos, plenos y rebosantes, de olor fragante a nuestro Padre, amén.

Continuando con el texto de Marcos 7:1-23, vemos que ahora el Señor Jesús refuta a los acusadores de los discípulos por contrariar sus tradiciones ociosas. Sin más leemos para no perder contexto:

Se juntaron a Jesús los fariseos, y algunos de los escribas, que habían venido de Jerusalén; los cuales, viendo a algunos de los discípulos de Jesús comer pan con manos inmundas, esto es, no lavadas, los condenaban. Porque los fariseos y todos los judíos, aferrándose a la tradición de los ancianos, si muchas veces no se lavan las manos, no comen. Y volviendo de la plaza, si no se lavan, no comen. Y otras muchas cosas hay que tomaron para guardar, como los lavamientos de los vasos de beber, y de los jarros, y de los utensilios de metal, y de los lechos. Le preguntaron, pues, los fariseos y los escribas: ¿Por qué tus discípulos no andan conforme a la tradición de los ancianos, sino que comen pan con manos inmundas? Respondiendo él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito:

Este pueblo de labios me honra,

Mas su corazón está lejos de mí.

Pues en vano me honran,

Enseñando como doctrinas mandamientos de hombres.

Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres: los lavamientos de los jarros y de los vasos de beber; y hacéis otras muchas cosas semejantes.

Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición. 10 Porque Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente. 11 Pero vosotros decís: Basta que diga un hombre al padre o a la madre: Es Corbán (que quiere decir, mi ofrenda a Dios) todo aquello con que pudiera ayudarte, 12 y no le dejáis hacer más por su padre o por su madre, 13 invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que habéis transmitido. Y muchas cosas hacéis semejantes a estas.

14 Y llamando a sí a toda la multitud, les dijo: Oídme todos, y entended: 15 Nada hay fuera del hombre que entre en él, que le pueda contaminar; pero lo que sale de él, eso es lo que contamina al hombre. 16 Si alguno tiene oídos para oír, oiga. 17 Cuando se alejó de la multitud y entró en casa, le preguntaron sus discípulos sobre la parábola. 18 Él les dijo: ¿También vosotros estáis así sin entendimiento? ¿No entendéis que todo lo de fuera que entra en el hombre, no le puede contaminar, 19 porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y sale a la letrina? Esto decía, haciendo limpios todos los alimentos. 20 Pero decía, que lo que del hombre sale, eso contamina al hombre. 21 Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, 22 los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. 23 Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre.

La tercera parte para meditación por el Espíritu, son los versículos 10 al 13, que dicen: 10 Porque Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente. 11 Pero vosotros decís: Basta que diga un hombre al padre o a la madre: Es Corbán (que quiere decir, mi ofrenda a Dios) todo aquello con que pudiera ayudarte, 12 y no le dejáis hacer más por su padre o por su madre, 13 invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que habéis transmitido. Y muchas cosas hacéis semejantes a estas.

En esta sección, Cristo como Maestro desentraña el propósito aplicativo de esta ordenanza de ejemplo. La ley mosaica dada por Dios era -como ahora la palabra de Cristo- muy específica y fiel. Toma esta tradición al ser de fuertes consecuencias y cómo ellos, al evitar cumplirla a cabalidad, cayeron en abominable pecado.

¿Por qué Moisés dejó escrito este mandamiento? Porque en aquellos años, la fe era por obras y ellos no estaban llenos del Espíritu Santo. Su testimonio era oír y hacer para obedecer. No cuestionar. Los padres son figuras superiores en este entorno físico y la obediencia se trata de seguir las indicaciones de la figura de autoridad. Si un hijo incumplía con esto, desobedeciendo al maldecir a su padre o madre, era reo de muerte. ¿Debido a qué? A su maldad de no sujetarse y querer hacer su voluntad. Si no podía este hijo someterse a lo que veía ¿Cómo permanecer ante lo que no veía? ¿Es Dios un Dios de contradicción? Entonces por eso era requerida la vida de este ser. Ya una vez probada y comprobada la maldad, no podía ser recuperada esa alma, al sentir el placer de levantarse en armas contra sus padres y por tanto, a Dios. Dejar esa alma viva representaría un precedente negativo de impunidad y mala enseñanza; al no haber un castigo ejemplar, implicaría una permisión o concesión de ejecución.

¿Y qué pasó entonces? Que ellos dejaron estas almas vivir, en lugar de la muerte establecieron un criterio extraño de Corbán, digamos, una restitución en vida por el agravio. O sea, para “tener la gracia de Dios” los padres no son restituidos sino privados por partida doble del hijo ingrato y rebelde pues todo bien de este hijo pasa a ser propiedad del sacerdocio, como impuesto o pago para quedar bien con Dios.

En virtud de lo anterior, el pueblo se contaminó de apropiaciones y despojos. Los padres viejos eventualmente se quedaban sin sustento y los hijos como servidumbre de los que cuidaban del templo. Los padres, además debían perdonar al hijo pues ya estaría pagando su indulgencia con el tiempo. Así ahora los católicos hicieron lo mismo y las demás sectas que simulan ser de Cristo. Y conforme pasó el tiempo, estos religiosos llenaron sus arcas y los feligreses empobreciéndose.

Por eso el Señor Jesús dictaminó que la palabra original de Dios fue invalidada a causa de ellos y por esto él la reformó, para desmontar toda esta maraña de tradiciones incrustadas en las ordenanzas.

En la última parte, el Señor ya no fustiga a los necios, sino que se vuelve al pueblo para verter la sabiduría negada a esos remedos de sabios. Se verá en el siguiente tema.

Que la gracia, amor y paz de nuestro Señor Jesucristo sea en ustedes, amados hermanos, amén.

Comentarios


Si tiene alguna duda, sugerencia o comentario, no dude en ponerse en contacto con nosotros al siguiente correo: lasanadoctrina2014@gmail.com

 2025 Buenas Nuevas, Mty. Mx.

bottom of page