Amados lectores y hermanos, lo que a continuación se redactará por permisión y gracia del Espíritu Santo no será del agrado de algunos, pero no estamos en estos tiempos -en realidad en ningún tiempo- para agradar ojo, oído o conciencia humanos, sino para agradar a Quien dio su vida en rescate de muchos, esto es: JESUCRISTO, EL HIJO DEL DIOS VIVIENTE. En pasadas semanas, surgió en las noticias sobre que muchas congregaciones en el país vecino del norte, cooperaron para dirigir