Que el amor, la paz y la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos ustedes, amados lectores, en su espíritu rebosante, amen. Leer este tipo de milagros puede hacer parecer que las vivencias de aquellos seres humanos son hermosas pero no posibles. Los insensatos y enemigos de Dios incluso negar su veracidad arguyendo pretextos y opiniones perversas. Lo verdadero es que no importa que algunos rechacen y vociferen mentiras, sino que los que creemos sabemos que es verdad s