Amados lectores y hermanos: que el amor, la gracia y la sabiduría de lo Alto, dadas por Jesucristo estén en su espíritu completamente, amén. No es el primer editorial que se ha escrito para recordar que la iglesia de nuestro Señor Jesucristo en todo el orbe no puede dormir ni dejar de velar a diario el entorno donde se asienta, por las sencillas razones siguientes: A) La iglesia trabaja como su Señor trabaja y el Padre también trabaja. B) El diablo nunca duerme y sie